La nueva vida de Alberto Samid, jubilado y haciendo canjes para vivir: "No llego"

El rey de la carne tiene 78 años, cobija jubilación de $300.000 y busca canjes en redes. Un repaso por la caída del empresario que supo ser uno de los más poderosos de la Argentina.

11 de abril, 2026 | 13.18

Alberto Samid, el hombre que fue conocido como "El rey de la carne" y que durante décadas fue una de las voces más reconocidas de la industria ganadera argentina, vive hoy una realidad muy distinta a la de su época dorada. Tiene 78 años, con causas judiciales en su contra que le impiden salir del país y cobra una jubilación que, según él mismo reconoció esta semana, no le alcanza para vivir.

"Con $300.000 por mes no vivo"

La frase la dijo el propio Samid para explicar por qué empezó a hacer publicidades en redes sociales. "A algunos amigos que no están de acuerdo con que haga publicidad, tienen que entender que yo me jubilé y con $300.000 por mes no vivo", expresó en un mensaje publicado en su cuenta de X. Y fue más allá: se mostró abierto a recibir propuestas de canjes o promociones y pidió directamente que lo contacten quienes necesiten difundir algo.

La imagen del empresario que manejaba frigoríficos y cadenas de carnicerías haciendo publicidades en redes para redondear ingresos resume, de alguna manera, el largo camino que recorrió en los últimos años.

De los frigoríficos a la quiebra

El diciembre pasado la Justicia declaró la quiebra de Samid. El Juzgado Comercial N°25 tomó la decisión luego de que el empresario no pudiera conseguir el acuerdo de sus acreedores en un concurso preventivo que había iniciado en 2022. El pasivo supera los $276 millones, compuesto principalmente por deudas con ARCA y ARBA. Como medida cautelar, tiene prohibido salir del país hasta el 3 de julio de 2026 y sus bienes están inhibidos.

La historia reciente de Samid no es sencilla. En 2019 fue condenado a cuatro años de prisión por evasión impositiva. Antes de que se dictara sentencia, cruzó la frontera hacia  Paraguay y Panamá hasta llegar a Belice, donde fue detenido por Interpol. Fue extraditado, cumplió prisión domiciliaria con tobillera electrónica y quedó libre en abril de 2023.

En febrero de este año tuvo un problema de salud en Uruguay: su esposa informó que estaba internado de urgencia en un hospital de Punta del Este, por una infección que se complicó. Desde su cama, Samid publicó en redes reclamando un avión sanitario para volver a Argentina.

La vida hoy

Samid mantiene un perfil activo en redes sociales, donde se define como peronista de toda la vida y opina sobre política y economía con la misma energía de siempre. Pero la realidad económica lo obligó a reinventarse: de empresario poderoso a influencer que ofrece su cuenta para hacer publicidades y canjes.

La historia de Alberto Samid es, en cierta forma, un retrato extremo de cómo pueden cambiar las cosas.