Inundaciones en Tucumán: la historia del hombre que salvó a 300 animales que estaban enterrados en el barro

Un apicultor perdió varias de sus colmenas ubicadas en la zona rural de La Madrid. Junto  con una ONG, logró salvar a cientos de animales que fueron afectados por las inundaciones.

07 de abril, 2026 | 16.55

El último 11 de marzo un temporal azotó a la provincia de Tucumán, dejando a miles de evacuados, especialmente en el sur de la región, y pérdidas para los productores locales. Las inundaciones no pararon, tanto que el fin de semana de Pascuas se cobraron la vida de tres personas: un nene de 12 años que murió electrocutado en San Miguel y una pareja que falleció abrazada adentro de su auto en Tafí Viejo.

En este contexto, un apicultor de Famailla perdió varias de sus colmenas ubicadas en la zona rural de La Madrid, pero el hombre -llamado Víctor Bordallo- no se rindió y decidió hacer algo por quienes se encontraban en las zonas afectadas. Junto con su hijo Nicolás, comenzó a viajar con su camioneta por distintos parajes rurales de la provincia para asistir con comida y agua a la gente que quedó aislada y muy afectada por el temporal.

Padre e hijo también se toparon con una dura realidad: cientos de animales atrapados, deshidratados y hambrientos en zonas donde era muy difícil acceder sin recursos ni logística. Especialmente en Sol de Mayo, un paraje a menos de 15 kilómetros de La Madrid, que fue uno de los más dañados por las inundaciones. 

Víctor se animó a llegar hasta la zona con su lancha y varios voluntarios que fueron a dar su ayuda. Esta acción fue viralizada por la organización Planeta Vivo, una ONG dedicada al rescate, recuperación y liberación de fauna silvestre y doméstica en la Argentina. El gobierno provincial se contactó con la organización y ayudó con alimentos y logística.

El rescate de los animales

Planeta Vivo había llegado a Tucumán, poco después del temporal, con un campamento sanitario y veterinario equipado con quirófano móvil. Al llegar a Sol de Mayo, se encontraron con una situación terrible: unos 50 o 60 animales viviendo en un pequeño lugar lleno de barro y agua, rodeados de agua y un montón de ejemplares muertos.

Durante varios viajes, rescataron y trasladaron a perros, caballos, ovejas, cabras, entre otros animales. El apicultor no solo brindó apoyo con su lancha, sino que también brindó logística para encontrar puntos críticos a través de un dron de la ONG. De esta manera, pudieron rastrearse alrededor de 100 animales en un sector pantanoso que eran asediados por cientos de cuervos y aves rapaces que se los estaban comiendo vivos.

La alternativa para llegar a estos animales fue usar el río Marapa, que les permitiría ingresar a la zona. Para ello improvisaron una bajada de lanchas y un recorrido a pie para llegar hasta los animales y lograron, tras más de ocho horas de trabajo, salvar a 86 ejemplares.

El último operativo de salvación en Sol de Mayo tuvo lugar el último domingo de marzo con el rescate de 42 cabras que se habían perdido tras la llegada del agua. Pero dos de estos animales, dos debieron ser trasladadas al campamento de Planeta Vivo y el resto fue reubicado con la familia.

“En medio de una situación tan difícil, logramos rescatar a más de 300 animales que estaban atrapados en zonas inundadas. Entregamos más de 40 toneladas de alimento y dejamos acopiado mucho más para que la asistencia continúe. Cientos de animales fueron atendidos en nuestro campamento sanitario, y también se recorrió puerta a puerta, llegando a quienes más lo necesitaban”, se lee en un posteo compartido en redes sociales por parte de la ONG.