La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) emitió una disposición que prohíbe la comercialización, uso, publicidad y distribución en todo el territorio nacional de un producto que imitaba al reconocido repelente de insectos OFF! . La medida, publicada en el Boletín Oficial, alcanza a todas las presentaciones, lotes y vencimientos del artículo que se comercializaba sin los controles sanitarios correspondientes.
El alerta se originó durante una inspección del Departamento de Domisanitarios, Cosméticos y Productos de Higiene Personal del organismo en un comercio de la Provincia de Buenos Aires. Allí, los inspectores detectaron un envase que replicaba la imagen del repelente original pero con una característica llamativa: sus inscripciones estaban íntegramente en idioma chino y no contaba con ningún dato de inscripción sanitaria ante la ANMAT.
La empresa original desconoce el producto
Ante el hallazgo, la ANMAT consultó a la empresa Johnson & Son, fabricante legítima del repelente OFF! . La firma respondió que no participó en la elaboración, importación ni registro del producto incautado, y que no tiene relación con el artículo que circulaba en el comercio bonaerense.
De esta manera, quedó establecido que se trataba de una copia apócrifa cuya procedencia se desconoce. Tampoco se pudo identificar a la empresa responsable de su fabricación o importación, lo que impide garantizar que cumpla con los estándares de seguridad y eficacia exigidos por la normativa vigente.
Los riesgos de usar productos sin registro
La falta de registro sanitario implica que el producto no pasó por los controles que la ANMAT exige para garantizar su calidad, seguridad y eficacia. En el caso de los repelentes, esto puede significar que contengan ingredientes no permitidos, concentraciones inadecuadas de sustancias activas o incluso componentes tóxicos que podrían generar reacciones adversas en la piel, intoxicaciones o, en el peor de los casos, resultar ineficaces para prevenir picaduras de insectos vectores de enfermedades como el dengue o el zika.
Desde el organismo nacional recordaron que los productos de este tipo deben contar con una inscripción sanitaria visible en sus envases, que permite rastrear su origen y garantizar que cumplen con las normas de calidad establecidas. La comercialización de artículos sin este requisito constituye una infracción a la legislación vigente.
Qué hacer si se compró el producto
La ANMAT recomendó a quienes hayan adquirido este repelente falso que cesen su uso de inmediato y se comuniquen con las autoridades sanitarias para realizar la denuncia correspondiente. También se sugirió verificar siempre que los productos de higiene personal y domisanitarios cuenten con etiquetado en español y con la inscripción sanitaria correspondiente antes de comprarlos, especialmente en comercios que no pertenecen a cadenas establecidas o cuando se adquieren a través de plataformas de venta en línea.
La disposición de la ANMAT alcanza también a la publicidad, publicación en plataformas de venta en internet y distribución del producto en todo el país, con el objetivo de evitar que más personas puedan acceder a este artículo sin control sanitario.
