Un vermouth cien por ciento argentino está dando que hablar a nivel mundial. Se trata de La Fuerza, un producto mendocino que, por segundo año consecutivo, se posicionó entre los 10 vermouths más influyentes y vendidos del mundo, según el informe anual de Drinks International, reconocido medio británico especializado en vinos y bebidas espirituosas.
En el ranking Top Trending Brands, que mide las marcas más influyentes del momento, La Fuerza se ubicó en el puesto 7. Además, en la lista Best Selling Brands, que clasifica los vermouths más vendidos a nivel global, alcanzó el décimo lugar. Este logro es especialmente destacado porque la categoría está tradicionalmente dominada por firmas europeas, principalmente italianas y francesas.
Este reconocimiento internacional coincide con un auge en la cultura del vermouth en Argentina, donde proyectos artesanales han impulsado la calidad y la identidad local, sumando innovación a una tradición histórica. Drinks International resaltó que La Fuerza es la única marca no europea dentro del ranking, un reflejo del avance de productores del "nuevo mundo" en un mercado generalmente conservador.
La Fuerza nació en 2018 como el primer vermouth de los Andes, con toda su producción realizada en Mendoza. Desde la cosecha de la uva hasta la destilación y el embotellado, cada etapa se lleva a cabo en la región. Su fórmula combina vino, botánicos y hierbas naturales, aguardiente de vino y mosto de uva, elaborados con variedades locales como Malbec y Torrontés, junto a hierbas silvestres recolectadas al pie de la cordillera.
Desde su lanzamiento, la marca sumó varios hitos importantes: la apertura de su bar en Chacarita, reconocido por Time como uno de los mejores destinos del mundo, y el lanzamiento de ediciones especiales como Primavera en los Andes, Valientes y La Fuerza Sideral. Más recientemente, lanzaron el Proyecto Local, que busca explorar vinos y botánicos de regiones específicas.
Para los creadores de La Fuerza, entrar en el top 10 global es mucho más que un premio: es la confirmación de que un vermouth con identidad local puede transformar el mapa mundial de esta bebida clásica. Sin dudas, el éxito de esta marca argentina marca un antes y un después en la escena internacional del vermouth.
El origen del vermouth: un legado aromático
El vermouth nació en el siglo XVIII en Turín, Italia, como un vino fortificado y aromatizado con hierbas, raíces y flores. Su creación se atribuye a Antonio Benedetto Carpano, quien buscaba una bebida medicinal y digestiva. Pronto trascendió su uso terapéutico para convertirse en un aperitivo social emblemático.
La receta clásica se basa en un vino blanco o tinto de baja graduación, que se infusiona con una compleja mezcla de botánicos como ajenjo, cardamomo y corteza de naranja. Luego, se fortifica con un aguardiente y se endulza, dando lugar a los estilos dulce (italiano) y seco (francés) que definieron la categoría.
Su fama se consolidó en los siglos XIX y XX como el ingrediente central de cócteles icónicos como el Martini y el Negroni. Esta evolución de medicina a aperitivo y luego a base de coctelería, es la que ha asegurado su lugar en la cultura de las bebidas a nivel mundial.
