La tecnología ferroviaria dio un salto importante con el desarrollo de los trenes de levitación magnética, conocidos como maglev. Entre ellos, el modelo presentado por China se destaca por su velocidad máxima de 600 kilómetros por hora, lo que lo convierte en el vehículo terrestre más rápido desarrollado para transporte ferroviario.
A diferencia de las unidades convencionales, el maglev no circula sobre ruedas. Utiliza campos electromagnéticos que permiten que flote algunos centímetros por encima de la vía, eliminando prácticamente la fricción durante el desplazamiento. Esta característica es clave para alcanzar velocidades muy superiores a las de los trenes de alta velocidad tradicionales.
¿Cómo funciona el maglev, el tren chino que levita?
El sistema maglev emplea potentes imanes para elevar y propulsar el tren. Al no existir contacto físico entre el vehículo y los rieles, se reducen el desgaste mecánico, las vibraciones y el ruido generado durante el viaje.
El tren de 600 km/h fue desarrollado por la empresa estatal china CRRC y presentado en la ciudad de Qingdao. Según sus diseñadores, está pensado para cubrir trayectos de hasta 1500 kilómetros, un segmento en el que busca competir tanto con la aviación comercial como con los servicios ferroviarios de alta velocidad.
A esa velocidad, un recorrido de más de 1000 kilómetros, como el que separa Pekín de Shanghái, podría realizarse en aproximadamente dos horas y media.
China ya opera desde 2003 una línea comercial de tren maglev en Shanghái, que conecta el aeropuerto internacional de Pudong con la ciudad. Ese servicio alcanza una velocidad máxima de 431 km/h y sigue siendo el tren de levitación magnética más rápido en operación comercial regular.
