En plena expansión de la cultura del café de especialidad, la borra de café cobra un protagonismo inesperado. Lo que antes terminaba en la basura hoy se convierte en materia prima para fabricar tazas reutilizables, en una apuesta por la economía circular que ya tiene casos concretos en la Ciudad de Buenos Aires.
Uno de los proyectos más avanzados en Argentina es Etimo Biomateriales, un emprendimiento que nació en 2021 y trabaja con residuos gastronómicos como café y yerba mate para crear materiales biodegradables. Su producto estrella es “Borra”, una taza fabricada literalmente con restos de café recolectados en cafeterías porteñas. El proceso combina esa borra con aglutinantes naturales para generar un biomaterial moldeable, que luego se transforma en tazas mediante técnicas industriales.
El circuito es clave, las cafeterías entregan el residuo, el laboratorio lo transforma y luego las tazas vuelven a esos mismos locales, cerrando el ciclo productivo.
Cómo se fabrican las tazas con borra de café
El proceso, simplificado, funciona así:
- Recolección: cafeterías generan grandes volúmenes de borra (hasta 5 kilos diarios en promedio).
- Secado y tratamiento: el residuo se procesa para estabilizarlo y evitar humedad o descomposición.
- Mezcla con biopolímeros: se combina con aglutinantes de origen vegetal.
- Moldeado: el material se prensa o inyecta en moldes con forma de taza.
- Curado: se endurece hasta lograr resistencia y durabilidad.
El resultado es un producto reutilizable, compostable y sin derivados del petróleo, pensado como alternativa a los vasos descartables. Estas tazas no son solo un concepto experimental. Según el propio proyecto, pueden usarse cientos de veces, incluso cerca de un año en uso cotidiano, y luego compostarse al final de su vida útil.
Además, cada unidad permite reemplazar más de 100 vasos descartables, un dato clave en una ciudad donde el consumo de café genera toneladas de residuos. En Argentina, se estima que se producen millones de kilos de borra de café por año, lo que abre un enorme potencial para este tipo de iniciativas.
Las tazas de borra de café ya circulan en el circuito de cafeterías de especialidad. Según datos del proyecto, están presentes en más de 15 locales de la ciudad, donde incluso ofrecen descuentos a quienes llevan su propia taza reutilizable. También hubo alianzas con cadenas y marcas de café, como estaciones de servicio con alto volumen de consumo, que buscan reducir residuos a través de este tipo de productos.
