Ambientalistas alzaron la voz contra el "desfinanciamiento y descuido" de los Parques provinciales que se encuentran en Chaco. Según indicaron desde el grupo ambiental Red de Jóvenes por el Ambiente del Chaco, la decisión del gobierno de Leandro Zdero, en particular del Ministerio de Producción, compromete seriamente el rol de las áreas protegidas en la conservación de la biodiversidad.
Uno de los puntos más críticos señalados es la precariedad en la que trabaja el cuerpo de guardaparques. De acuerdo al comunicado difundido, los trabajadores enfrentan bajos salarios, falta de recursos básicos, escasa infraestructura y ausencia de movilidad operativa, lo que dificulta las tareas de control, monitoreo y prevención dentro de las reservas.
Las organizaciones remarcaron además la importancia ecológica de estos espacios, que albergan una rica diversidad de flora y fauna, con registros recientes realizados por distintos equipos de investigación. Sin embargo, advirtieron que el avance del desmonte en zonas cercanas incrementa la presión sobre estos ecosistemas y vuelve indispensable reforzar su protección.
"Las áreas protegidas son fundamentales para garantizar la conservación del patrimonio natural, la conectividad ecológica y los servicios ecosistémicos que sostienen a las comunidades", señalaron, al tiempo que advirtieron que su debilitamiento impacta directamente en la calidad de vida de la población.
En este contexto, alertaron sobre el cierre temporal del Parque Natural Provincial Loro Hablador, lo que calificaron como un "retroceso significativo" en materia ambiental. La situación resulta aún más preocupante si se tiene en cuenta que recientemente se registró en esa área la presencia de una especie exótica invasora, detectada por una estudiante de la Universidad Nacional del Nordeste mediante cámaras trampa.
Otro hecho preocupante se registra en la zona sur de la ciudad de Resistencia, donde el Parque Caraguatá se transformó en el centro de una creciente disputa ambiental. Este espacio verde se encuentra dentro del tejido urbano, a pocos kilómetros del centro administrativo de la ciudad y con acceso desde avenidas clave que conectan con la Ruta Nacional 11, uno de los principales corredores del noreste argentino.
Según detalló el medio Chaco Día por Día, el conflicto se desató a partir de denuncias de organizaciones ambientales y vecinos que alertaron sobre intervenciones con maquinaria pesada dentro del predio. Según estos sectores, las tareas implicaron remoción de vegetación nativa, alteración del suelo y afectación directa sobre la fauna local, incluyendo la destrucción de nidos de aves.
En una provincia marcada por el avance del desmonte en zonas rurales, el reclamo sumó fuerza: distintas organizaciones y colectivos vinculados a la temática ambiental, como la Unión Federal de Guardaparques de Argentina, el Proyecto Quimilero y la agrupación Somos Monte, visibilizaron la problemática.
Ambientalistas de Chaco exigen medidas al gobierno de Zdero
Entre los principales pedidos, la Red de Jóvenes por el Ambiente solicitó de manera urgente:
- La urgente mejora de las condiciones laborales y salariales del cuerpo de guardaparques.
- La provisión de movilidad y equipamiento adecuado para el cumplimiento de sus funciones.
- La reapertura del Parque bajo condiciones operativas adecuadas.
- El fortalecimiento de las acciones de control frente al avance del desmonte en el entorno del área protegida.
