La cantidad de hijos se traduce en la esperanza de vida, según un estudio científico

Un estudio científico encontró una sorprendente relación entre la cantidad de hijos que tiene una persona y su esperanza de vida.

11 de marzo, 2026 | 20.51

Una investigación reciente publicada en la revista Nature Communications analizó cómo el número de hijos podría estar vinculado con la esperanza de vida y el proceso de envejecimiento biológico. Los resultados revelaron que tanto tener muchos hijos como no tener ninguno podría asociarse con una menor longevidad.

El trabajo se basó en el análisis de datos poblacionales para observar cómo distintas trayectorias reproductivas se relacionan con indicadores de envejecimiento. Según los investigadores, los extremos en la cantidad de descendencia presentan efectos similares: las mujeres con familias muy numerosas y aquellas sin hijos mostraron, en promedio, señales biológicas de envejecimiento más acelerado y un mayor riesgo de mortalidad.

Los autores del estudio aclararon que estos resultados deben interpretarse como tendencias estadísticas a nivel poblacional y no como recomendaciones individuales de salud. En otras palabras, los hallazgos no implican que una determinada cantidad de hijos garantice una vida más larga o más corta, sino que señalan patrones observados en grandes grupos de personas.

Un estudio científico descubrió que la cantidad de hijos se traduce en longevidad.

Para llevar adelante la investigación, los especialistas dividieron a las participantes en siete grupos según la cantidad de hijos nacidos vivos y la edad en la que ocurrieron los partos. Este enfoque permitió comparar cómo distintas historias reproductivas se relacionaban con indicadores de envejecimiento biológico.

Los resultados mostraron que los niveles más bajos de envejecimiento biológico y de riesgo de mortalidad se registraron en las mujeres cuya cantidad de hijos se acercaba al promedio poblacional, es decir, entre dos y tres. Además, estas participantes habían tenido sus embarazos principalmente entre los 24 y los 38 años.

Por su parte, las mujeres con familias muy numerosas, con un promedio cercano a siete hijos, presentaron señales más marcadas de envejecimiento biológico. Algo similar ocurrió con quienes no habían tenido descendencia, un resultado que llamó la atención de los investigadores.

Teoría del soma desechable: qué tiene que ver con la longevidad y tener hijos

La investigación retoma una explicación clásica dentro de la biología evolutiva conocida como la teoría del soma desechable, que plantea que los organismos cuentan con recursos limitados, como energía y tiempo, que deben distribuir entre reproducción y mantenimiento del cuerpo. Desde esta perspectiva, invertir más recursos en la reproducción podría disminuir los destinados a la reparación celular y otros procesos biológicos que favorecen la longevidad.

“Desde la perspectiva de la biología evolutiva, los organismos gestionan recursos limitados como el tiempo y la energía”, explicó la bióloga Mikaela Hukkanen, de la Universidad de Helsinki. “Cuando una proporción considerable de esa energía se destina a la reproducción, se resta de procesos de mantenimiento corporal, lo que podría reducir la esperanza de vida”, cerró.