30 trabajadores quedaron en la calle tras el cierre de una importante empresa papelera que, en el medio de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei, decidió presentar la quiebra.
Se trata de Ananda Pack, ubicada en barrio Müller, Córdoba, y puso fin a 38 años de historia en medio de reclamos por salarios adeudados y la incertidumbre sobre el pago de las indemnizaciones.
El cierre tomó por sorpresa a los trabajadores
El cierre fue comunicado de manera inesperada. Según relató Guillermo Vega, uno de los trabajadores afectados, a Canal 10 de Córdoba, los empleados se enteraron de la decisión apenas diez minutos antes de finalizar el turno.
En ese momento se les informó que la planta no volvería a abrir sus puertas a partir del martes y que la empresa se presentaría en quiebra. La noticia tomó por sorpresa a los trabajadores, que además quedaron con obligaciones salariales pendientes.
La última quincena debía haber sido abonada el viernes anterior al anuncio del cierre, pero finalmente no fue depositada. Según contó el trabajador, desde la empresa les señalaron que no contaban con los recursos necesarios para afrontar ese pago. A la deuda salarial se suma la falta de información sobre las indemnizaciones. Hasta el momento, los trabajadores tampoco habían recibido los correspondientes telegramas de despido.
Ananda Pack se dedicaba a la fabricación de cajas de cartón y diferentes tipos de packaging, destinados a sectores como el calzado, las pizzerías y distintos establecimientos gastronómicos. De acuerdo con el relato de los empleados, la empresa atravesaba un concurso preventivo y venía enfrentando dificultades económicas.
Entre los factores que habrían complicado la continuidad del negocio apareció el fuerte aumento de los costos de funcionamiento. Uno de los principales problemas habría sido el incremento de los alquileres de los galpones donde funcionaba la fábrica.
“Nos enteramos la noticia de que los alquileres de los galpones se le habían ido al doble, que era imposible mantener la estructura de la empresa”, contó Vega. La situación terminó llevando a la compañía a comunicar el cierre y avanzar con la presentación judicial de la quiebra.
Uno de los aspectos que más sorprendió a los empleados fue que, durante los meses previos, habían percibido una mejora en la actividad de la fábrica. Sin embargo, esa recuperación no fue suficiente para sostener la estructura de la empresa frente al aumento de los costos. Ahora, los trabajadores y sus familias deberán esperar el avance del proceso judicial para intentar recuperar los salarios adeudados y las indemnizaciones correspondientes por los años trabajados.
