Hace unos días, el equipo del Parque Nacional Iguazú llevó adelante un operativo especial de limpieza en las Cataratas del lado brasileño, que consistió en remover unos 400 kilos de monedas que los turistas arrojan y llevan arrojando hace mucho tiempo como si se tratase de un ritual, pero que en realidad está prohibido.
Al ocurrir una disminución inusual del caudal del río, unos 500 mil litros por segundo, cuando el promedio habitual alcanza los 1,5 millones, se pudo acceder a uno de los sectores de difícil alcance donde se acumularon las monedas, que los turistas tiraron con la intención de tener "buena suerte".
Sin embargo, está prohibido arrojar estos elementos —y muchos otros— en esta área natural que también forma parte de la Argentina y es reconocida como Patrimonio Natural de la Humanidad. Además de los objetos metálicos, los equipos de limpieza retiraron botellas, tapas, plástico, pilas e incluso dispositivos electrónicos Estos residuos generan impactos negativos en la reconocida área protegida.
Cómo fue el operativo de limpieza
El hallazgo no se trató solo de una suciedad estética, sino que los materiales presentes en las monedas se oxidan y liberan sustancias químicas que alteran la calidad del agua, mientras que las especies acuáticas pueden ingerir estos objetos al confundirlos con alimento.
"Desafortunadamente, las personas vienen aquí y, en vez de disfrutar de todo el paisaje y vivir el momento, terminan teniendo la superstición de que, si arrojan una moneda y piden un deseo, este se cumplirá. Esto causa un impacto ambiental bastante grave, porque las monedas pueden oxidarse, contaminar el agua, además de la propia contaminación del río. Algún animal puede consumir esto pensando que es alimento”, alertaron.
La empresa Urbia+Cataratas se ocupó de la tarea y señalaron que la acumulación es "tan persistente" que obliga a realizar estos operativos de manera regular, pese a que el lugar se encuentra señalizado y es monitoreado constantemente.
“Regularmente, es necesario realizar la limpieza por la práctica de algunos visitantes, incluso con placas, y monitorear los comportamientos repetidos. Las monedas son dañinas para la naturaleza y conservación de nuestro Patrimonio Natural Mundial”, insistieron desde la empresa.
MÁS INFO
¿Qué pasará con las monedas halladas en las Cataratas?
La cantidad de monedas recolectadas suele ser verdaderamente significativa. Aquellas que se encuentran en buen estado serán destinadas a instituciones sociales y educativas y también a proyectos de educación ambiental o programas de reforestación con plántulas. Sin embargo, gran parte del material que se extrae presenta fuertes signos de corrosión, lo que limita su reutilización y refuerza la preocupación por el daño ambiental que generan.
Todo el operativo alrededor de la limpieza de las Cataratas volvió a poner en foco la necesidad de reforzar la conciencia ambiental entre las y los visitantes de uno de los principales atractivos naturales de la región. Desde el parque remarcaron que las Cataratas no necesitan monedas para cumplir los deseos, sino compromiso y respeto de parte de sus visitas para garantizar la preservación hacia el futuro.
Ahora, las monedas serán clasificadas. Aquellas que conserven su valor legal se destinarán a proyectos de educación ambiental y plantación de árboles, en cooperación con el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).
La Ley de Parques Nacionales en nuestro país establece restricciones claras sobre actividades humanas en áreas protegidas, entre las que se encuentra la prohibición de arrojar residuos o dañar la fauna.
