Cómo eliminar la tos causada por el aire acondicionado: la solución definitiva

La tos producto del aire acondicionado es típica en épocas de calor. Te contamos cómo combatirla.

06 de enero, 2026 | 18.40

En épocas donde el calor no da tregua, apagar el aire acondicionado es casi imposible. Por más que queramos prescindir del mismo, las altas temperatura llevan a presionar el "on". Una de las consecuencias directas del uso constante de este electrodoméstico es la tos seca. Se vuelve cotidiano amanecer con la garganta reseca y una tos molesta que con el correr de las horas no ha de desaparecer. Por suerte, existe una solución y a continuación te la compartimos.

Cómo curar la tos por aire acondicionado

Curar la tos por aire acondicionado no difiere de otros métodos para sanar otro tipo de espasmos. Sin embargo, la solución definitiva radica en su prevención. Esto es posible si se limpian los filtros del electrodoméstico en cuestión. Muchas veces, sobre todo con el correr de los años, los equipos se llenan de polvo y eso puede estar provocando desde tos seca hasta alergia. Puede que durante el día no afecte tanto, pero a la noche es cuando más expuestos estamos a estas diminutas partículas.

La tos por aire acondicionado se puede prevenir.

Si un filtro sucio no es tu caso, puede que tu aire acondicionado esté perdiendo su refrigerante, como el freón. Este al ser inhalado puede provocar desde tos a problemas respiratorios más severos. Por último, los equipos pueden albergar por dentro moho, por lo que es fundamental limpiarlos cada un período de tiempo razonable.

La forma correcta de limpiar un aire acondicionado

La forma correcta de limpiar un aire acondicionado no varía tanto entre diferentes modelos de electrodoméstico. Los pasos fundamentales son los que te detallamos a continuación, y los que permitirán prevenir cualquier tipo de enfermedad respiratoria o malestar, como lo es la tos:

  1. Cortá la energía: apagá el equipo y desenchufalo o bajá la térmica antes de empezar.
  2. Abrí la tapa frontal: levantá la tapa del equipo interior con cuidado.
  3. Retirá y lavá los filtros: sacá los filtros y laválos con agua tibia. Si están muy sucios, usá un poco de detergente neutro. Dejalos secar a la sombra.
  4. Limpiá el interior visible: pasá un paño seco o apenas húmedo para retirar el polvo acumulado.
  5. Revisá el desagote: asegurate de que no esté tapado para evitar pérdidas de agua.
  6. Volvé a armar y probá el equipo: colocá los filtros secos, cerrá la tapa y encendé el aire.