La investigación por el crimen de Diego Fernández Lima, el adolescente cuyos restos fueron encontrados hace un año en una vivienda del barrio porteño de Coghlan, aguarda por avances en los próximos días. Por orden del juez Alejandro Litvack, la Gendarmería Nacional volverá a intervenir en la casa de Cristian Graf -el principal sospechoso- en busca de más restos óseos u otras pruebas de interés para la causa.
El operativo se realiza este jueves en la propiedad ubicada sobre avenida Congreso al 3700 y cuenta con la participación del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), la División Homicidios de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y especialistas de la División Prospección Geofísica de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la GNA.
Según consta en la orden de allanamiento, las nuevas excavaciones en el domicilio se concentrarán -principalmente- en el sector lindante a la medianera derecha del patio de atrás de la vivienda, a una profundidad aproximada de 50 centímetros.
El terreno en Coghlan que está bajo análisis
La nueva medida judicial, un claro revés para Graf, fue dispuesta luego de que un estudio realizado con georradar -a comienzos de mayo pasado- detectara anomalías en el subsuelo de la propiedad. A partir de esos resultados, la Justicia ordenó preservar el terreno y prohibió cualquier modificación durante al menos 60 días, mientras se analizaban las imágenes obtenidas por los peritos.
Ahora, los investigadores buscan determinar si todavía permanecen enterrados restos óseos u otros elementos vinculados al caso. El objetivo del procedimiento es “proceder a excavación, recuperación y conservación” de posibles evidencias.
La causa tiene como principal línea investigativa la hipótesis de que Diego Fernández Lima fue llevado a través de engaños hasta la casa de la familia Graf y que allí fue asesinado.
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El testimonio que refuerza la hipótesis
La fiscalía incorporó en los últimos días una declaración testimonial que podría resultar clave. Se trata de un testigo que se presentó espontáneamente y relató una conversación escuchada años atrás durante un asado.
Según el acta incorporada al expediente, el hombre recordó que en el 2017 habría escuchado a una persona decir que era posible “matar a alguien y hacerlo desaparecer sin problemas”.
El hombre en cuestión señaló que la misma persona habría comentado que su hijo tenía conflictos con un compañero de colegio, que solía hostigarlo y que habrían planeado junto al chico atraer al adolescente hasta una vivienda, con la excusa de un encuentro con una chica que le interesaba. Una vez allí, habría sido reducido en un baño y asesinado de una puñalada.
La testimonial sostiene también que el cuerpo fue enterrado en el jardín de la casa y nunca encontrado. Para los investigadores, la declaración coincide con elementos que ya venían reconstruyendo en el expediente, sobre todo en relación con los conflictos escolares vinculados al entorno de Cristian Graf.
