Tras la bomba polar que azotó fuertemente a gran parte del territorio argentino la última semana con temperaturas de hasta 10 grados bajo cero, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicó que el panorama gélido no se verá replicado durante el trimestre invernal.
Según un informe del organismo nacional, el trimestre de junio, julio y agosto tendrá un clima con temperaturas más altas, poco habituales para la época, y se esperan precipitaciones superiores a lo normal en varias regiones del país. El reporte indicó una mayor probabilidad de temperaturas elevadas y se espera que en toda la provincia de Buenos Aires, además de La Pampa, Misiones, Corrientes y sectores de Mendoza, Formosa, Chaco y Santa Fe, se registren precipitaciones superiores a lo habitual. Las probabilidades podrían superar el 50%.
A excepción de Tierra del Fuego y parte de Santa Cruz, en el resto de la Patagonia también se prevé más lluvia de lo normal, aunque con menor intensidad. En tanto, el norte y el centro del país afrontan un trimestre más cálido, mientras que el Noroeste (NOA) y el norte de Cuyo se encaminan hacia una sequía pronunciada.
Cómo será el invierno 2026 en Argentina
Elaborado a partir de modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos nacionales, el informe trabaja con probabilidades sobre el promedio del trimestre completo, no con predicciones de días puntuales. Para el NOA, Cuyo y la provincia de Córdoba se espera una mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal.
El este de Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, el Litoral, el noroeste de Buenos Aires, La Pampa y el oeste y sur de la Patagonia presentarán un escenario intermedio: normal o superior a la normal. Mientras que el este y sur de Buenos Aires y el este patagónico son las únicas zonas donde el SMN no anticipó desvíos hacia arriba, ya que el pronóstico para la región es de temperatura normal, teniendo en cuenta el rango histórico para el invierno.
Por su parte, las provincias del Noroeste argentino (NOA) y Cuyo atraviesan su estación seca. El informe no precisó anomalías puntuales en esas regiones, pero diferentes estudios detectaron una tendencia sostenida a la baja de las precipitaciones en los últimos 15 años, un fenómeno que los especialistas denominaron "megasequía". Para estas zonas se proyectan las mayores anomalías térmicas del país, con temperaturas por encima de lo normal.
Las probabilidades de lluvia en invierno
En cuanto a las precipitaciones, es decir, las lluvias, se trazó otra división dentro del territorio. El norte del país, el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, La Pampa, el oeste bonaerense y el sur patagónico tienen pronóstico de lluvias dentro de los valores normales para la temporada.
El centro-este de la provincia de Buenos Aires, el sur de Cuyo y el oeste de la Patagonia apuntan a lluvias normales o superiores a la normal, con mayor acumulación de agua respecto del promedio histórico en algunas regiones. Por su parte, el norte del Litoral y el este patagónico presentan la mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal en todo el país.
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Hacia el extremo opuesto, en el NOA y el norte de Cuyo, donde el SMN prevé una estación seca. El pronóstico no destaca la ocurrencia de lluvias puntuales o eventos localmente intensos en esas zonas.
En el caso del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la provincia, las precipitaciones podrían superar los 120 milímetros durante el trimestre. Sin embargo, este dato no contempla la intensidad que podrían tener los eventos: que haya más lluvia no implica necesariamente tormentas más fuertes ni, en consecuencia, mayores inundaciones. Solo indica un mayor volumen de acumulación.
