La polémica jugada de Xbox hace 13 años que casi destruye a la marca

El sistema de licencias de Xbox One nunca se llegó a implementar debido a las quejas.

07 de julio, 2026 | 20.08

Mucho antes de que la industria empezara a hablar del fin del formato físico, Microsoft ya había intentado llevar a Xbox hacia un modelo completamente digital. En 2013, durante la presentación de Xbox One, la compañía propuso un sistema que vinculaba los juegos físicos a una cuenta de Xbox Live, una decisión que generó un fuerte rechazo entre los usuarios y terminó obligando a la empresa a dar marcha atrás.

La historia volvió a cobrar relevancia tras el reciente anuncio de PlayStation, que dejará de fabricar juegos en formato físico a partir de enero de 2028. Ese cambio reavivó el recuerdo del intento de Microsoft, que hace más de una década fue duramente cuestionada por una estrategia que hoy parece anticipar el rumbo que está tomando toda la industria de los videojuegos.

El plan de Xbox que no convenció a los jugadores

Cuando presentó Xbox One, Microsoft buscó transformar la forma en que se compraban y utilizaban los videojuegos. La idea era que cada disco físico quedara asociado a una única cuenta de Xbox Live, lo que impedía prestar el juego libremente o venderlo en el mercado de segunda mano sin cumplir determinadas condiciones.

Además, el sistema contemplaba requisitos como una conexión permanente a Internet para verificar las licencias, una medida que fue interpretada por buena parte de la comunidad como una limitación a la propiedad de los juegos. La reacción negativa fue inmediata y se convirtió en una de las mayores crisis de imagen para la división Xbox.

La presión de los jugadores llevó a Microsoft a revertir casi todas esas decisiones antes del lanzamiento de la consola. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. El fracaso de esa estrategia afectó el rendimiento comercial de Xbox One y terminó con la salida de Don Mattrick, quien estaba al frente de la marca en ese momento.

Presentación de la Xbox One en 2013.

Un futuro cada vez más digital

Trece años después, el escenario es muy diferente. Consolas como Xbox Series S y PS5 Pro ya se comercializan sin lector de discos, mientras que la industria avanza hacia un ecosistema donde las compras digitales ganan cada vez más protagonismo.

Según la publicación de MeriStation, lo que en 2013 parecía una propuesta demasiado adelantada para el mercado hoy se perfila como el camino que seguirán las próximas generaciones de consolas, incluidas PS6 y el proyecto conocido como Project Helix de Xbox. Aunque Microsoft fue criticada por intentar imponer ese modelo antes de tiempo, el mercado terminó evolucionando en esa misma dirección.