El frío ya se siente fuerte en la Ciudad de Buenos Aires, con mínimas que se acercan a los 2 grados. En este contexto, surge la duda de cómo mantener el hogar calentito sin que la factura de luz se dispare en un contexto de fuertes aumentos en los servicios.
Un estudio realizado por el Gobierno analizó el consumo energético de distintos aparatos eléctricos para calefaccionar y concluyó que los equipos de aire acondicionado con tecnología inverter son los más eficientes. Estos utilizan solo la energía estrictamente necesaria para mantener la temperatura, lo que se traduce en un menor gasto eléctrico.
Según el informe, tras monitorear equipos encendidos durante cuatro horas diarias, cinco días a la semana, el aire acondicionado Inverter consume menos electricidad que caloventores, estufas, radiadores o incluso los vitroconvectores, conocidos como paneles eléctricos de calefacción.
Por qué el aire acondicionado inverter consume menos energía
El motivo principal radica en su compresor de velocidad variable. "Los equipos de aire acondicionado inverter utilizan un compresor de velocidad variable, por lo tanto ajustable. Esto permite controlar la salida de calefacción (o refrigeración en verano) y dosificar el funcionamiento del compresor en función de la diferencia entre la temperatura deseada y la temperatura ambiente", explicaron.
En cambio, los modelos tradicionales funcionan a máxima potencia durante todo el tiempo que están encendidos, sin regular el consumo. De esta forma, el compresor Inverter adapta su velocidad para mantener el calor constante y evitar picos de energía, lo que genera un ahorro que compensa su precio inicial, aunque suelen ser más caros.
El estudio también recomendó prestar atención a las etiquetas de eficiencia energética. Para quienes puedan invertir un poco más, lo ideal es elegir productos con clasificación “A”, los que garantizan un mejor rendimiento y menor consumo. Además, el ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) ofrece una calculadora online que permite a los usuarios estimar el consumo de sus electrodomésticos según el uso que les den. Así, cada persona puede tomar decisiones conscientes para reducir gastos.
En cuanto al uso residencial diario, si se emplean los electrodomésticos unas 5 horas al día, 7 días a la semana, el consumo varía significativamente según el tipo de equipo, por lo que elegir bien es clave para no llevarse sorpresas en la factura.
En esa línea, mantener la casa aislada del frío es fundamental para conservar el calor y no depender tanto de la calefacción eléctrica. Al respecto, hay que destacar la importancia de las ventanas y utilizar sistemas como el Doble Vidriado Hermético (DVH), cortinas térmicas y un manejo adecuado de las persianas.
