Otra fábrica cierra sus puertas en el país producto de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei. En este caso, una multinacional anunció el fin de una de sus plantas en el país tras 12 años de actividad.
Se trata de la firma Alpek Polyester, que comunicó el cierre de su planta de reciclaje Ecopek, ubicada en el Parque Industrial de Zárate, provincia de Buenos Aires. Emplea 40 trabajadores que tienen temor por su futuro.
La compañía, subsidiaria local del grupo mexicano Alfa y dedicada a la producción de polímeros y resinas PET, había adquirido esa unidad productiva en 2014 y tendrá el fin de las operaciones el 31 de marzo.
Según la propia empresa, el motivo del cierre responde a factores estructurales del mercado argentino y regional como la caída sostenida de la demanda, la falta de regulaciones que incentiven el uso de materiales reciclados y la creciente presión competitiva de productos importados, especialmente desde China.
Nuevamente, otra empresa es víctima de la caída del consumo por la pérdida de poder adquisitivo y la apertura de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei. “Tras una cuidadosa evaluación, hemos tomado la difícil decisión de cesar las operaciones de la planta de reciclaje Ecopek”, señaló la empresa en un comunicado a sus clientes.
Qué pasará con los trabajadores tras el cierre de la fábrica
La planta Ecopek se especializaba en la producción de PET reciclado (rPET), insumo clave para la industria de envases y bebidas, y actualmente la resina reciclada es alrededor de un 35 por ciento más cara que la resina virgen y la principal productora del mundo de este producto es China.
Países como México, Brasil, Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido aplican medidas antidumping para proteger a sus productores frente a importaciones subsidiadas, pero en nuestro país no sucede. Además, en Argentina las empresas de bebidas gaseosas, aguas y aceites de cocina no tienen incentivos ni presiones regulatorias que les exijan el uso de material reciclado en los envases.
En el país, la firma emplea 40 trabajadores que no saben cuál será su futuro. De manera interna, corrió tanto el rumor del despido como el de la reubicación, ya que el proceso de cierre de la planta Ecopek no implicó el abandono de la operación en el país y podrían continuar con sus tareas en la planta de General Pacheco y su oficina comercial en Vicente López.
