La crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei golpeó a toda la industria, pero el sector lácteo está siendo de los que más está padeciendo este presente. Grandes empresas están al borde de la quiebra y una de las más importantes del sector frenó sus tres plantas por completo.
Lácteos Verónica parece estar en un pozo del que no puede salir y cada semana que pasa la situación empeora. Toda la producción está paralizada y los más de 700 operarios de las tres fábricas de Santa Fe (Clason, Lehmann y Suardi) denuncian la falta de pagos en los salarios.
La firma mantiene una importante deuda con los trabajadores y había pactado abonar depósitos de un millón de pesos semanales durante enero para cancelar el faltante de pago. Sin embargo, con medio mes transitado, los empleados reclaman pagos incompletos o inexistentes, según el caso.
Por este motivo, los operarios realizaron medidas de fuerza como retención de tareas y la interrupción total de la producción en las plantas para reclamar por su situación laboral. Lácteos Verónica no dispone actualmente de leche para elaborar sus propios productos en ninguna de las tres plantas. Desde septiembre del 2025 que la empresa sólo elabora productos para terceros a partir de leche en polvo secada en la planta de Lehmann.
Según el medio local Bichos de Campo, el Ministerio de Trabajo de Santa Fe confirmó que, por parte de la láctea, no hay información alguna sobre la continuidad o renovación del plan de fazones ni sobre las modalidades de pago de salarios y deudas laborales. Tampoco hay planes de venta de la planta o algún otro acuerdo con otra empresa.
La empresa también tiene deudas millonarias con proveedores
Las deudas de Verónica no son sólo con los empleados. Según datos del Banco Central, acumula cheques rechazados por más de 10.900 millones de pesos, reflejo de una severa crisis de liquidez y de la imposibilidad de sostener la cadena de pagos.
Además, tiene una importante deuda con productores tamberos que sería de unos 60 millones de dólares, de los cuales unos 20 corresponderían a leche cruda entregada y no abonada. Por este motivo, muchos productores redireccionaron su producción a otras usinas.
Además de los trabajadores, más de 150 tambos, además de transportistas y proveedores, se encuentran afectados por los incumplimientos por parte de Verónica que se arrastran desde comienzos de año.
