Una importante cadena de panaderías entró en concurso preventivo y cerró locales

La empresa se expandió durante años pero en el 2023 comenzó a caer hasta llegar a un momento de profunda crisis. 

13 de abril, 2026 | 16.01

De la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei no se salva casi nadie y una histórica cadena de panaderías atraviesa un duro momento. Entró en concurso preventivo, acumula cheques rechazados y cerró varios locales.

Se trata de Pan Danés, cadena de panificación artesanal muy reconocida en la Ciudad de Buenos Aires que acumula 56 cheques rechazados por unos $55 millones y que en los últimos meses sufrió una caída de ventas superior al 50 por ciento.

Pan Danés nació en 2017 dando sus primeros pasos en una cocina alquilada en San Telmo distribuyendo a algunos locales de la zona. Con la incorporación como socio de Klaus Riskaer Pedersen, el negocio creció.

El negocio se consolidó con la venta minorista en los locales propios y al mismo tiempo el abastecimiento a restaurantes, hoteles y cafeterías. Se destaca por panificados de masa madre, sin aditivos ni conservantes.

La empresa llegó a tener 25 locales en CABA, a emplear a más de 150 trabajadores y a tener una planta industrial de 1.700 m² con capacidad para abastecer hasta 50 locales.

Sin embargo, la propia firma hizo la presentación judicial para poder reordenar pasivos y evitar una paralización total del negocio tras padecer la falta de liquidez y la ruptura de la cadena de pagos.

Los motivos de la crisis de Pan Danés

A finales del 2023 la empresa comenzó a enfrentar una caída sostenida de la demanda, tanto en los locales propios como en la cadena de distribución. Esto a la par de la caída general de la venta del pan que en los últimos años cayó un 55 por ciento, mientras que las facturas entre un 80 y 85 por ciento.

Esto llevó a el cierre de las sucursales de Echeverría 1677, Ciudad de la Paz 2024 y Cuenca 3459, todos en la Ciudad de Buenos Aires. Además, en octubre del 2025 se registró el primer rechazo de un cheque por más de $3,8 millones.

"La incertidumbre, la recesión, la inflación y el incremento significativo en los costos ocasionaron una caída abrupta y persistente del consumo, que supera el cincuenta por ciento del volumen histórico de la empresa", manifestaron desde la compañía.

En ese sentido, sostuvieron que "se implementaron múltiples medidas correctivas: optimización de costos, renegociación de alquileres, cambios de proveedores, ampliación del surtido de productos, acuerdos impositivos y reorganización operativa", sin embargo no fue suficiente. "Los cheques emitidos para cumplir nuestras obligaciones superan nuestra capacidad de recaudación", reconocieron.

El consumo del pan cayó un 50 por ciento en los últimos dos años.