En el contexto de la crisis económica que produjo el gobierno de Javier Milei con sus medidas, una histórica parrilla está al borde de la quiebra y entró en concurso preventivo.
Se trata del reconocido restaurante El Charrúa de Salta y la apertura del concurso fue determinada por el Juzgado de 1ra Instancia de Concursos, Quiebras y Sociedades de 2da Nominación de Salta.
Según los propios dueños del comercio ubicado en Caseros 221 de la ciudad de Salta, el motivo del mal momento responde a la situación económica actual que vive la industria gastronómica.
La medida fue ordenada por la jueza Victoria Ambrosini de Coraita, con intervención de la secretaria Marcela Montiel Abeleira. Allí se establece que la firma ingresó formalmente en concurso preventivo el pasado 27 de marzo de 2026, aunque la presentación judicial había sido realizada el 23 de diciembre de 2025.
En ese sentido, la medida determina que el 26 de junio de 2026 sea la fecha límite para que los acreedores presenten ante la sindicatura los pedidos de verificación de créditos, acompañando la documentación respaldatoria correspondiente y así evitar la quiebra del lugar.
El drama de la gastronomía en la era Milei
“A mis 58 años tuve que cerrar y quedarme en la calle”, lamentó Gustavo Converti, emprendedor gastronómico, que sintetizó el drama de haber perdido su restaurante en medio de la crisis económica del gobierno de Javier Milei. Su historia se da en medio de cierres masivos de comercios y locales gastronómicos en todo el país, en un contexto de caída del consumo y tarifazos que golpean al sector.
Converti explicó en diálogo con El Destape 1070 que “sobrevivió al gobierno de Menem y al de Macri, pero con Milei la comida subió tanto que tuve que cerrar y hoy estoy al borde del desalojo en la pensión”, y agregó que “te hacen creer que la culpa es tuya porque hiciste las cosas mal, pero casos como el mío debe haber más de 100 mil, esta es la realidad del país”.
El emprendedor detalló que “pagaba más de luz que de alquiler en el negocio”, lo que coincide con los informes sectoriales que señalan aumentos de más del 500% en tarifas de servicios básicos. Además, relató que “el consumo me ha bajado tanto en el último año que decidí cerrar, porque me estaba endeudando, me endeudaba, me endeudaba”. Subrayó que toda la liquidez que le quedaba la destinó a pagar a sus empleados antes de quedarse sin nada.
El contexto económico refuerza la gravedad del caso, ya que, según los últimos informes, la gastronomía perdió más de un 20% de clientes en el último año, mientras que el turismo receptivo cayó un 25% y redujo los clientes de restaurantes. Converti, que trabajó como chef desde los 15 años, recordó que “la meritocracia parece que no funcionó acá… en este tipo de gobiernos de derecha extrema son donde las he perdido”.
