La localidad santafesina de Nelson, un pueblo de poco más de cinco mil habitantes ubicado en la zona oeste provincial, se transformó en el epicentro de una presunta millonaria estafa luego de la muerte de un hombre. El colapso de la Asociación Mutual Libertad, la entidad de ahorro y crédito más importante de la región, dejó a cientos de ahorristas sin respuestas y con sus depósitos paralizados.
El escándalo estalló tras el suicidio de Osvaldo José Leiva, presidente de la institución y quien manejaba los hilos de la financiera de forma unipersonal. El cierre de la mutual dejó a la deriva a todos los asociados del hermano del actual jefe comunal del pueblo: Leiva fue denunciado por un presunto fraude que, en uno de los reclamos presentados, asciende a $42.818.474,91.
La Mutual Libertad no era una financiera más, sino que funcionaba como el verdadero motor económico de Nelson y de varias localidades aledañas. Además de captar ahorros a través de plazos fijos, la entidad ofrecía créditos personales y comerciales, compra y venta de terrenos, paquetes turísticos y financiación para la compra de electrodomésticos.
El propio Leiva se encargaba de enviar mensajes de WhatsApp a cada uno de los inversores cerca de fin de mes para negociar la renovación de los plazos fijos, una cercanía que, sumada a los años de trayectoria, generó una confianza ciega en toda la comunidad.
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Las alarmas comenzaron a encenderse a comienzos de marzo de este año, cuando un inversor que tenía cerca de sesenta millones de pesos depositados intentó retirar sus fondos tras una década de confianza. La respuesta de la mutual fue una cadena de evasivas que motivó una presentación legal.
Al respecto, la abogada Antonella Spreggero, representante de uno de los damnificados, aseguró a Clarín que la entidad recurría a excusas vinculadas a los bancos o a la imposibilidad de transferir para dilatar los pagos. La letrada señaló que incluso cuando solicitaban sumas menores que debían ser entregadas con facilidad recibían respuestas negativas, lo que transformó la situación en algo altamente sospechoso.
Drama por el colapso de una mutual de Nelson: suicidio y rechazo al pago en cuotas
La crisis interna se agravó a mediados de mayo con la renuncia en masa de varios miembros de la Comisión Directiva. Ante las reiteradas quejas de los ahorristas, Leiva argumentaba que no podía liberar el dinero porque le faltaban las firmas de los directivos salientes.
El desenlace fatal llegó el pasado 4 de junio, cuando el presidente de la mutual fue hallado muerto en su casa de fin de semana en una localidad aledaña. Aunque la Justicia investiga las circunstancias del caso, tanto los allegados como los denunciantes coinciden en que se trató de un suicidio, un hecho que incrementó la incertidumbre general.
Tras la muerte de Leiva, la mutual cerró sus puertas durante diez días antes de volver a dar señales de vida. Recientemente, la entidad emitió un comunicado en redes sociales en el que pide "calma, paciencia y empatía", alegando que se encuentran reorganizándose y tomando conocimiento de aspectos desconocidos de la gestión previa. Sin embargo, el mensaje no lleva firmas concretas y se desconoce quiénes componen la nueva conducción. En diálogo con LT10, la abogada Spreggero se quejó de esta falta de comunicación institucional y criticó que solo se manifiesten a través de un comunicado anónimo en una red social donde nadie pone su nombre.
La situación patrimonial de la entidad es crítica. En los pocos contactos informales que existieron, la mutual admitió que no cuenta con los fondos necesarios para devolver los ahorros de forma inmediata. La estrategia actual de la conducción consiste en gestionar créditos con otras organizaciones para intentar devolver el dinero en cuotas, una alternativa que los damnificados ya rechazaron de plano al exigir el reintegro total del capital.
La tensión social escala en las calles de Nelson ante el fuerte rumor de que algunos miembros de la Comisión Directiva saliente habrían logrado retirar todos sus fondos justo antes de que la bomba financiera explotara. Si bien esta versión aún no pudo ser confirmada por los abogados ni por las fuentes judiciales que investigan la causa, la información aumentó aún más la indignación popular en un pueblo donde todos se conocen y donde el impacto económico promete dejar secuelas por largo tiempo.
