Los cóndores andinos son una de las especies más emblemáticas de Sudamérica. Están declarados en peligro de extinción y protegidos por la Ley Nacional N°22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre. Su principal amenaza es la ingesta de cebos tóxicos, una práctica ilegal que usan algunos ganaderos para controlar predadores.
Estos dos cóndores, Camin y Kuraq, nacieron en el Programa de Conservación del Cóndor Andino. Por eso, cada liberación es un paso adelante en la recuperación de la especie.
Camin y Kuraq: viaje desde Buenos Aires
Los cóndores de aproximadamente un año y medio de edad llegaron desde la Unidad de Proyectos Especiales (UPE) del Ecoparque Interactivo de la Ciudad de Buenos Aires. No fueron rescatados del campo. Nacieron bajo cuidado humano como parte de un plan de cría en cautiverio.
Viajaron miles de kilómetros para ser liberados en la Patagonia. La Sierra Pailemán, en Río Negro, fue el lugar elegido. Es la primera base operativa del programa de Conservación del Cóndor Andino, creada en 2003. Luego de un período de adaptación en la base, fueron liberados.
El primer vuelo quedó filmado
El momento de la liberación fue una ceremonia. Los cuidadores abrieron las jaulas de transporte. Camin y Kuraq salieron, dudaron unos segundos, extendieron las alas y levantaron vuelo. Las cámaras captaron cómo las aves ganaban altura, sobrevolaban la sierra y se alejaban.
El Gobierno de Río Negro destacó que la liberación se hizo en presencia de profesionales de la Subsecretaría de Fauna Silvestre de Río Negro, equipos técnicos, investigadores y voluntarios comprometidos con la conservación de aves.
La Sierra Pailemán es la base operativa más antigua del programa. No es un centro de rehabilitación común. Es un espacio clave para la adaptación previa a la liberación. Ahí los cóndores aprenden a reconocer el terreno, a ubicar fuentes de agua y a evitar peligros.
Sierra Pailemán: 20 años de trabajo ininterrumpido
El Programa de Conservación del Cóndor Andino lleva más de dos décadas de trabajo ininterrumpido. Está coordinado por la Fundación Bioandina Argentina, en conjunto con el Ecoparque Interactivo y las distintas provincias.
Sierra Pailemán fue la primera base operativa del programa, creada en 2003. Desde entonces, el lugar se transformó en un espacio clave para la rehabilitación y monitoreo de aves nacidas en cautiverio o rescatadas de situaciones de riesgo. Con las liberaciones de Camin y Kuraq, ya son 72 los cóndores andinos que recuperaron la libertad gracias al trabajo coordinado desde Sierra Pailemán en Río Negro.
El rol ecológico del cóndor andino
El cóndor andino se alimenta de carroña. Cumple un rol invaluable en los ecosistemas al evitar la proliferación de bacterias que pueden generar enfermedades en los humanos y en otros animales.
Sin cóndores, los animales muertos tardan más en descomponerse. Eso atrae alimañas y puede propagar enfermedades. Son los basureros naturales de los Andes.
En Argentina, el cóndor andino habita la Cordillera de los Andes en provincias como Catamarca, Jujuy, Tucumán, Salta, Tierra del Fuego y también en la zona central del país. Está donde hay montañas y corrientes de aire que le permitan planear sin esfuerzo.
MÁS INFO
La pérdida de hábitat y el envenenamiento redujeron drásticamente su población. Por eso cada ejemplar liberado es importante.
