El sobrino de Ricardo Fort lanza sus bombones "premium" para desafiar a la empresa familiar

El exintegrante de la histórica fábrica familiar lanza un bombón de alta gama y un snack cárnico con el objetivo de ganar terreno en los kioscos y góndolas.

30 de abril, 2026 | 18.52

Thomas Fort, quien trabajó durante años en Felfort, la emblemática fábrica de chocolates fundada por su familia casi un siglo atrás, decidió salir de la empresa para emprender su propio camino con una marca propia. Después de formarse en desarrollo de productos y participar en lanzamientos dentro de la compañía, ahora prepara su regreso al mercado con un bombón premium llamado Habibi, que buscará disputarle ventas a la histórica marca.

Habibi será el primer producto que saldrá a la venta en las próximas semanas, con un precio estimado de $2.500. El bombón, con un relleno estilo Dubai, se lanzará inicialmente en Open 25, una cadena con entre 250 y 300 locales, y la producción estará a cargo de fabricantes asociados, lo que permite comenzar con una estructura pequeña y evaluar la rotación en góndola. Más adelante, Fort planea lanzar Toro Gaucho, un snack de carne seca pensado para kioscos, supermercados y estaciones de servicio, con un precio aproximado de $6.000.

En diálogo con iProfesional, Fort contó: “Después de tantos años de trabajar en la empresa familiar, empecé mi camino de forma autónoma. Siempre mi fuerte fue el desarrollo de producto”. Su vínculo con Felfort comenzó desde chico, incluso viajó con su abuelo a ferias internacionales del rubro y estudió en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires, además de capacitarse en Alemania en chocolatería, caramelos y panificados.

El desarrollo del bombón Habibi implicó varias pruebas y reformulaciones. Inicialmente, la idea fue un bombón con dulce de leche y maní, con forma de corazón y un diseño diferente a lo que existe en el mercado. Sin embargo, el auge del pistacho y los chocolates Dubai lo llevó a modificar el producto hacia una propuesta más sofisticada y de mayor precio. La palabra Habibi significa “mi amor”, y el diseño del corazón rojo refleja esa intención.

El sobrino del recordado mediático Ricardo Fort no oculta que su nuevo producto competirá en un segmento donde están presentes chocolates importados y marcas boutique. “Está pensado para competir de forma directa con Lindt”, aseguró, y agregó que Habibi se posiciona por encima de la oferta tradicional de kiosco, orientado a un público más selectivo.

La estrategia y el objetivo del empresario

La comparación con Felfort es inevitable, no solo por el apellido sino porque el bombón se inserta en una categoría que la empresa familiar domina desde hace décadas. Fort reconoce que su lanzamiento lo pone a competir en el mismo terreno donde se formó, aunque con otro posicionamiento y una escala inicial más reducida.

Para evitar una inversión elevada desde el inicio, la producción se realizará con fabricantes asociados, lo que le permite validar la aceptación del producto sin la necesidad de una planta propia. “Sé cómo funcionan los fabricantes, qué habilitaciones se necesitan, cómo se negocia con cadenas y cómo se piensa un producto para que pueda escalar”, explicó Fort. Además, destacó que su apellido le da credibilidad en el sector y facilita las negociaciones con productores y cadenas.

La llegada de Habibi y Toro Gaucho promete darle un nuevo aire a la oferta de golosinas y snacks en kioscos argentinos.

La estrategia de lanzamiento comenzará en los locales más representativos de Open 25 para medir la rotación y luego evaluar la expansión a otras cadenas como Farmacity y 365. Como referencia, Fort mencionó el caso de Cooky Bon, un producto en el que trabajó en Felfort que puede vender cerca de 10 toneladas al año si está bien posicionado.

Por otro lado, Fort también prepara el lanzamiento de Toro Gaucho, un snack de carne seca pensado para consumo rápido. Detectó que, aunque en otros mercados esta categoría está muy instalada, en Argentina tiene poca presencia, lo que representa una oportunidad en un país con fuerte consumo cárnico. El objetivo es que este snack se venda en kioscos, supermercados y estaciones de servicio, siguiendo una lógica similar al bombón: comenzar con fabricantes externos y, si la demanda acompaña, avanzar hacia una planta propia.