Los motores de los vehículos evolucionaron y, con ellos, también cambiaron las exigencias que deben afrontar los lubricantes. ELAION presentó EXTRADRIVE, una tecnología desarrollada para brindar mayor protección, limpieza y control térmico, con el objetivo de contribuir a extender la vida útil del motor.
Desde el momento del arranque hasta la circulación en tránsito urbano, los viajes por ruta o el funcionamiento bajo temperaturas extremas, un motor atraviesa permanentemente diferentes condiciones de carga, presión y temperatura.
En ese escenario, el lubricante cumple funciones que exceden la reducción de la fricción entre las piezas: también debe proteger componentes críticos, contribuir a mantener limpio el interior del motor y participar en el manejo del calor.
Para responder a esas exigencias, ELAION incorporó EXTRADRIVE, una tecnología diseñada para actuar de manera integral sobre esos tres factores.
EXTRADRIVE: protección, limpieza y control térmico
El funcionamiento de EXTRADRIVE está basado en una triple acción.
En materia de protección, forma un blindaje molecular sobre las superficies metálicas y mantiene una película lubricante resistente incluso cuando el motor funciona a altas temperaturas o bajo condiciones de máxima exigencia.
Esto permite minimizar el desgaste de los componentes y contribuir a extender la vida útil del motor.
El segundo aspecto es la limpieza. La tecnología captura el hollín generado durante la combustión y lo mantiene suspendido en el lubricante para evitar que se deposite sobre las piezas.
De esta manera, favorece la limpieza interna, un flujo de lubricación estable y el mantenimiento del rendimiento.
Finalmente, EXTRADRIVE interviene en el control térmico al reducir la fricción, ayudar a evitar puntos calientes y colaborar con la disipación del calor.
Por qué la protección del lubricante es clave para el motor
En el interior de un motor, las superficies metálicas trabajan separadas por distancias microscópicas.
Cuando la película lubricante pierde resistencia aumenta el contacto entre esas superficies y, como consecuencia, también pueden incrementarse la fricción, la temperatura y el desgaste.
EXTRADRIVE actúa orientando las moléculas del lubricante para formar un blindaje molecular sobre las superficies metálicas, minimizando ese desgaste.
Además, cada lubricante ELAION posee una viscosidad HTHS adecuada a las necesidades del motor. Este parámetro resulta relevante para sostener una película resistente en zonas críticas cuando existen altas temperaturas y condiciones de elevada exigencia.
Cómo EXTRADRIVE ayuda a mantener limpio el motor
Otro de los desafíos está relacionado con los residuos generados por la propia combustión.
El hollín y otros contaminantes pueden formar depósitos sobre las piezas y afectar la correcta circulación del aceite.
El poder dispersante de doble afinidad química de EXTRADRIVE captura el hollín y lo mantiene suspendido dentro del lubricante, evitando que se acumule sobre los componentes y facilitando posteriormente su retención en el filtro.
Al mismo tiempo, mantener una película lubricante estable reduce el contacto entre los metales y el desprendimiento de partículas que pueden acelerar los procesos de oxidación.
El resultado buscado es mantener las piezas más limpias, estabilizar el flujo de lubricación y conservar el rendimiento del motor durante su utilización.
El papel del lubricante en el control de la temperatura
El aceite también interviene en el manejo térmico del motor.
Al reducir la fricción entre los componentes ayuda a evitar puntos calientes y, además, absorbe y transporta calor lejos de las zonas críticas.
La calidad de las bases utilizadas y la estabilidad térmica de sus lubricantes con tecnología EXTRADRIVE permiten limitar la evaporación y la oxidación prematura del aceite.
De esta manera, el lubricante puede conservar sus propiedades durante el intervalo previsto de utilización.
Normas internacionales y exigencias de las automotrices
La tecnología se complementa con el cumplimiento de normas internacionales utilizadas en la industria automotriz, entre ellas API, ACEA e ILSAC, además de pruebas específicas desarrolladas por diferentes fabricantes de vehículos.
Esto permite adaptar las características y niveles de protección de cada lubricante a los requerimientos establecidos para los distintos diseños y tipos de motores.
Con EXTRADRIVE, ELAION busca así responder a la evolución tecnológica de los vehículos mediante una estrategia basada en tres aspectos centrales del funcionamiento del lubricante: reducir el desgaste, mantener limpio el motor y controlar la temperatura.
