La estructura oculta bajo el hielo de la Antártida que descubrió la humanidad a 3000 metros de profundidad

Se trata de una estructura geológica bautizada como Provincias de Cuencas en Abanico de la Antártida Oriental. Su origen data de la rotación del supercontinente Gondwana.

08 de junio, 2026 | 17.36

Un grupo de científicos reveló la existencia de una vieja estructura geológica en la Antártida Oriental a unos 3000 metros de profundidad. Se trata de unas cuencas subglaciales que, vistas en su conjunto, dibujan una arquitectura continental hasta ahora desconocida.

Denominada Provincia de Cuencas en Abanico, su formación se debió a una extensa rotacional de la corteza antes de la fragmentación de Gondwana, según la investigación publicada en la revista Nature Geoscience.

La estructura en forma de abanico fue el motor de importantes eventos tectónicos y geográficos en el continente blanco, e incluso modeló los glaciares actuales y la dinámica de la capa de hielo.

Cómo es el "abanico" que encontraron en la Antártida

Los investigadores describieron a este abanico como una "unidad fisiográfica", de dimensiones casi subcontinentales y compuesta por más de 30 cuencas con morfología en V alineadas en dirección norte-sur, que se extienden desde la Bahía Prydz hasta las Montañas Transantárticas y convergen en un punto cercano al Polo Sur.

La provincia detectada abarca aproximadamente la mitad de la base de la capa de hielo oriental. La estructura incluye algunas de las formaciones ocultas más conocidas del continente, como la cuencas de Wilkes y Aurora.

También contiene la depresión que alberga el lago Vostok, considerado el mayor lago subglacial de la Tierra. Los científicos sostuvieron que la provincia geológica se formó a través de un proceso llamado extensión rotacional distribuida, es decir, que la corteza continental habría sufrido un estiramiento desde un punto central, lo que generó una disposición parecida a una mano abierta.

Esa rotación ocurrió hace unos 100 millones de años y tuvo tres efectos continentales: al oeste, generó compresión y el consiguiente levantamiento de las Montañas Gamburtsev; al este, promovió la rotación y segmentación de las Montañas Transantárticas, mientras que el borde norte del abanico se transformó en la debilidad litosférica que condujo a la separación de Antártida y Australia.

De acuerdo al análisis, esta configuración podría ser uno de los mayores ejemplos de los conocidos de extensión rotacional en corteza continental. Su origen se remonta a varias fases tectónicas vinculadas a la evolución de Gondwana y su posterior separación entre Antártida y Australia.

¿Qué representa el descubrimiento?

A partir de la reconstrucción de la estructura descubierta, los científicos combinaron datos obtenidos mediante perforaciones, observaciones geológicas, mediciones de gravedad y magnetismo, además de información sísmica y modelos de la corteza. El resultado apuntó a un proceso tectónico profundo dentro de la litosfera antártica. 

La clave del descubrimiento fue una reconstrucción digital del relieve bajo el hielo, que permitió identificar no solo los límites y simetría de las cuencas principales, Wilkes y Aurora, sino también la presencia de dos sistemas de fallas transversales dispuestas en anillos circulares, denominados cinturones de cizalla sur y norte. Los cinturones muestras desplazamientos que influyen tanto en el flujo de hielo como en la evolución del paisaje subyacente.