Existe hace 320 años y es una de las catedrales poco conocidas de Buenos Aires: queda a solo 30 minutos de CABA

Se trata de una de las iglesias más antiguas de la provincia de Buenos Aires y sin dudas, un emblema del partido de San Isidro.

05 de junio, 2026 | 22.16

Buenos Aires no cuenta con edificaciones de gran antigüedad como suele ocurrir con otras capitales del mundo, en muchas casos, por la captación de inmobiliarias para desarrollar diversos proyectos. Sin embargo, existe un rincón de la provincia que mantiene un espíritu único. Se trata de la Catedral de San Isidro, fundada a finales del siglo XVIII.

Su fecha de inauguración exacta tuvo lugar el 14 de octubre de 1706 y fue dedicada a San Isidro Labrador, un santo español. La idea de edificar esta iglesia fue del Capitán Domingo de Acassuso. Como era gran devoto de este santo, su único sueño era que en el territorio que vivía también hubiera un lugar donde se lo pudiera homenajear todos los días.

De hecho, cuenta que, durante unos de sus recorridos por la costa del Río de la Plata, vio a San Isidro Labrador y fue él mismo quien le pidió que levantara esa Iglesia con el simple objetivo de que fuera un sitio donde la gente se pudiera reunir, pasar un buen momento y, por supuesto, asistir a misa. 

Así fue que Acassuso donó un terreno de 5.000 metros de fondo y 260 metros de frente - a su nombre- para que se empezara a construir la tan ansiada catedral en ese espacio. La Iglesia quedó lista oficialmente en octubre de 1706 y así, además, nació el barrio de San Isidro. 

Reinauguración, derrumbe y transformación total en el siglo XIX

Si bien la capilla de San Isidro era muy pequeña al principio, y tenía una construcción precaria, muchos de los habitantes rurales de la zona acudían al lugar para hablar con los sacerdotes y estar presentes en las misas. Fue reinaugurada en mayo de 1708 y en 1730 se convirtió en sede parroquial debido a su gran importancia. Sin embargo, en 1895, las autoridades solicitaron el derrumbe de la iglesia debido al mal estado de la construcción. 

Pero solo tres años después, en 1898, luego de un largo período de obras, la Catedral de San Isidro fue reinaugurada nuevamente con una imponente arquitectura. La iglesia ahora tenía:

  • Un marcado estilo neogótico
  • Una torre de 68,65 metros. 
  • Columnas cilíndricas con seis aberturas en vitraux 
  • Paredes de piedra y ladrillo
     

Además, posee un órgano francés, obra de Cavaillé-Coll del año 1906. Actualmente, la Catedral de San Isidro tiene una capacidad para 3.000 personas. 

Cómo llegar a la Catedral de San Isidro 

La forma más sencilla de llegar a la Catedral de San Isidro, estando en la Ciudad de Buenos Aires, es con el Tren Mitre-Tigre. El transporte sale desde Retiro y hay que bajar en la estación San Isidro. Luego habrá que caminar unos 11 minutos por la calle 9 de julio hasta llegar a destino.