Antes de perpetrar el femicidio de Mercedes Errapán (32), Sebastián Bonafé dejó por escrito cómo pensaba cometer el crimen, escapar de la ciudad de Junín y hasta lo que haría en caso de que los efectivos policiales lograran encontrarlo.
El femicidio fue descubierto durante la mañana del pasado miércoles en una vivienda ubicada sobre la calle Iberlucea. Según la investigación, Bonafé ingresó a la casa después de que la actual pareja de la víctima saliera a trabajar, asesinó a Errapán y luego escapó con la hija de la mujer, de siete años.
Las cámaras de seguridad registraron al sospechoso mientras caminaba junto a la menor poco antes de las 8 de la mañana. Más tarde, huyó en motocicleta y continuó el recorrido hasta Pergamino, donde finalmente fue localizado y detenido tras un amplio operativo policial.
De acuerdo con un informe preliminar de la autopsia, la mujer recibió 12 heridas cortopunzantes, sufrió un fuerte golpe en la cabeza y presentaba múltiples fracturas en su cuerpo.
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Según confirmó el fiscal de la UFI N°8 de Junín, Martín Laius, quien colabora con la investigación que encabeza la fiscal Fernanda Sánchez de la UFI N°1, los médicos forenses concluyeron que las lesiones fueron provocadas con un arma blanca y con un objeto contundente que, en principio, sería compatible con un hacha.
En las últimas horas, la Justicia de Junín confirmó que la víctima cursaba un embarazo de aproximadamente siete meses al momento de ser asesinada, por lo que Bonafé fue imputado también por el delito de aborto, además de femicidio agravado. En paralelo, la hija de Mercedes permanece bajo asistencia y contención de equipos especializados.
El femicida registraba antecedentes por violencia. Además de la causa por grooming que motivó un allanamiento de la Policía Federal cinco días antes del crimen, acumulaba tres denuncias radicadas entre 2021 y 2024 por lesiones, amenazas y hechos de violencia de género y familiar, presentadas por una compañera de trabajo y dos familiares.
Las cartas del femicida que anticipaban el crimen en Junín
En el allanamiento realizado en la vivienda de Bonafé tras el femicidio, los investigadores secuestraron cuatro cartas manuscritas dirigidas a su madre, en las que el acusado dejó por escrito el plan que había diseñado para cometer el crimen y escapar de la ciudad. En uno de los textos, el hombre escribió: “Mi plan es matar a Mechi y a Jona e irme de Junín”; mientras que en otro anticipó: “Si la Policía me encuentra hay dos cosas: o me disparan en la calle o mato a la nena”.
Los escritos también muestran que el acusado modificó en varias oportunidades la fecha prevista para el ataque, hizo referencia a documentación, dinero y tarjetas bancarias que pensaba llevar durante la fuga e incluso pidió que las cartas fueran destruidas.
En otro pasaje, Bonafé intentó desligarse de la denuncia por grooming que Mercedes había presentado pocos días antes y escribió: “Te juro que jamás filmé a la nena y siempre la respeté como si fuera mi hija”. Para los investigadores, esos documentos permiten sostener que el crimen fue planificado y no producto de una reacción espontánea.
