Un brutal femicidio conmocionó a la provincia de Mendoza tras el hallazgo del cuerpo de Silvia Susana Rodríguez, una mujer de 74 años, en el interior de su vivienda ubicada en el exclusivo barrio privado Cerro de la Capilla, en la zona de El Challao, departamento de Las Heras. El principal sospechoso y único detenido es su propio ahijado, identificado como Juan Manuel Ramírez, quien junto a su pareja fue aprehendido en la escena del crimen tras intentar engañar a la policía con una coartada sobre un viaje.
El macabro hallazgo se produjo este domingo al mediodía, luego de que una vecina de la zona alertara a las autoridades al no ver a Rodríguez desde hacía aproximadamente un mes, una ausencia que le resultó extremadamente inusual. Preocupada, la mujer se acercó a la casa y al golpear la puerta fue atendida por Ramírez, quien le dio respuestas evasivas afirmando que la dueña de casa no se encontraba, a pesar de que su automóvil estaba estacionado en la puerta. Ante la sospecha de que algo grave había ocurrido, la testigo no dudó en llamar al 911.
La coartada que se derrumbó ante la evidencia
Al llegar al lugar, los efectivos de la Policía de Mendoza se encontraron con Juan Manuel Ramírez, quien en esa ocasión se presentó como hijo de la propietaria. Con total frialdad, el hombre intentó disuadirlos con una historia elaborada: aseguró que su “madre” había emprendido un viaje a la ciudad de Malargüe el viernes anterior. Sin embargo, la actitud nerviosa y las inconsistencias en su relato generaron desconfianza en los oficiales, quienes decidieron ingresar a la propiedad para realizar una inspección.
Lo que encontraron dentro desmoronó por completo la versión del ahora detenido. Sobre una mesa del comedor había cocaína y botellas de bebidas alcohólicas, evidenciando que se había realizado algún tipo de festejo. La inspección los llevó hasta una habitación que estaba cerrada con llave. Al forzar la entrada, el escenario fue dantesco: allí yacía el cuerpo sin vida de Silvia Susana Rodríguez, totalmente desnudo y cubierto apenas por una sábana, sobre la cama.
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Las contradictorias confesiones y los antecedentes del sospechoso
Al verse acorralado por la evidencia irrefutable, Juan Manuel Ramírez cambió su versión inicial. Confesó que la mujer había muerto el viernes, pero intentó descargar su responsabilidad afirmando que, durante una discusión porque Rodríguez se oponía a una reunión en su casa, uno de los asistentes la habría asfixiado hasta provocarle la muerte. Los investigadores desestimaron de plano esta nueva declaración, considerándola otro burdo intento de eludir su culpabilidad.
La pesquisa rápidamente reveló que el ahijado de la víctima no era un ciudadano común. Al cotejar sus antecedentes, el sistema policial arrojó que sobre Juan Manuel Ramírez pesaban dos pedidos de captura vigentes, además de un prontuario que incluye investigaciones por diversos delitos. Este historial delictivo complejiza aún más el caso y pone bajo la lupa su real participación.
Una investigación que avanza como femicidio
La causa quedó a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios de Mendoza, siendo la titular Claudia Ríos quien dirige las pesquisas. La fiscal impartió de inmediato todas las directivas para preservar la escena del crimen, recolectar pruebas periciales y avanzar con las necropsias correspondientes. Desde un primer momento, la investigación se encuadra y avanza como un potencial femicidio, buscando esclarecer la mecánica exacta de la muerte y confirmar la autoría material.
Mientras los peritos de la Policía Científica trabajaban en el lugar, se presentó el hijo biológico de Silvia Rodríguez, profundamente consternado. Además del dolor por la pérdida de su madre, identificó varios faltantes en la casa, lo que abriría otra línea de investigación sobre un posible robo o hurto agravado. La comunidad del country Cerro de la Capilla y toda la provincia permanecen en shock por la crueldad del hecho y la vulnerabilidad de la víctima, una mujer mayor que vivía sola.
