La crisis económica sumó un nuevo capítulo ya que una histórica fábrica de puertas y ventanas paralizó completamente su producción y despidió a 25 trabajadores, una problemática que se volvió frecuente desde la llegada de Javier Milei. Esto sucedió en Valentinuz Aberturas, una firma de Paraná, Entre Ríos, que tiene 50 años de historia en el rubro y donde los empleados denuncian además que acumula deudas salariales que se remontan a febrero.
El reclamo de los trabajadores
Ante la falta de respuestas por parte de la empresa, trabajadores y representantes sindicales realizaron una manifestación frente a la planta ubicada en el Parque Industrial de Paraná para reclamar el pago de salarios, aguinaldos e indemnizaciones.
"Quedaron solamente cuatro afiliados nuestros trabajando y uno que es de otro sector haciendo guardias mínimas. Desde ese día no se han puesto más en contacto los dueños de la empresa, ni la parte legal tampoco, para ver cómo podemos arreglar el tema", afirmó Silvio Chiarella, secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (SOIM) de Paraná, en declaraciones a La Red Paraná.
En esa línea recalcó que a los trabajadores "les deben salarios desde febrero hasta mayo, les debe el aguinaldo también" y que además tienen que dar respuestas "por el tema de las indemnizaciones". La firma, fundada en 1977, ya había despedido unos 15 trabajadores el año pasado. El dirigente sindical aseguró además que los propietarios de la empresa se borraron y dejaron de responder los reclamos de los trabajadores.
Incluso calificó como "patéticas" las respuestas obtenidas hasta el momento y cuestionó que una de las sugerencias realizadas haya sido que los propios empleados vendieran máquinas o mercadería de la fábrica para cobrarse los salarios adeudados. De todas maneras, también denunció que la empresa fue "desvalijada" para evitar que existan bienes suficientes para cubrir las indemnizaciones que legalmente corresponden.
La situación impacta de lleno en decenas de familias. Sebastián Suárez, trabajador con más de diez años de antigüedad en la empresa, explicó que decidió solicitar una licencia ante la imposibilidad de sostener los gastos cotidianos. "A mí me deben lo que es aguinaldo, y lo que es sueldo de febrero y marzo. Pedí licencia porque veníamos a trabajar y no cobrábamos. Necesitábamos el dinero para comer y para el combustible y ya no teníamos para venir", relató al medio Elonce.
Luis, otro empleado, describió una situación similar: "Me deben el aguinaldo, el sueldo de marzo y abril. También mandamos carta documento y no tuve respuesta por parte de nadie de la fábrica". Los trabajadores aseguran que agotaron las instancias administrativas disponibles y según denunciaron, la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos intentó mediar en el conflicto, pero ni los dueños de la empresa ni sus representantes legales se presentaron a las audiencias convocadas.
