Dos preocupantes incendios forestales tuvieron lugar en Neuquén: uno en el área de Ranquilón y el otro en las cercanías del Cerro Caicayén, en El Cholar. Por fortuna, durante la jornada de este viernes, la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de la provincia comunicó que ambos focos fueron contenidos y la zona se encuentra fuera de peligro.
Se desplegó un extenso operativo con 80 brigadistas organizados en dos turnos para poder supervisar la situación tanto de día como de noche.
La zona que generó más alarma fue la de Ranquilón, ya que el foco de incendio se hacía cada vez más amplio y avanzaba sobre la vegetación de manera brutal. En total, se quemaron más de 3800 hectáreas.
En el caso de El Cholar, por otro lado, se consumieron 600 hectáreas ubicadas en el Cerro Caicayén. De hecho, la Secretaría de Emergencias confirmó que allí se siguen realizando tareas de guardia para evitar así que se reinicie el fuego. Aquí trabajaron 20 brigadistas con ayuda de un equipo del SIEN.
Desde la intendencia del municipio, recordaron a la población que está prohibido hacer fuego en un territorio como este. "La prevención es clave para evitar nuevos focos en este contexto de altas temperaturas y condiciones extremas", expresaron en un comunicado. Con la suma de ambas zonas afectadas, el incendio consumió un total de 4000 hectáreas.
El operativo para contener los incendios en Neuquén
Tanto en El Cholar como en Ranquilón el operativo fue esencial para frenar los focos de incendio de las dos áreas. Se realizaron acciones terrestres como por aire con aviones hidrantes y también helicópteros que se encargaron de trasladar a las personas trabajando en el terreno.
Por supuesto, se le prohibió el ingreso y la circulación a todos los habitantes y, a su vez, se pusieron en marcha una serie de medidas de monitoreo constante para chequear no solo el estado del incendio, también para estar alerta de las distintas variables climáticas.
