La industria textil sigue recibiendo los golpes de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei. La empresa Indumentaria Catamarca dejará de funcionar en los próximos días, luego de siete años de actividad, y la decisión afectará a los 20 trabajadores que actualmente forman parte de la planta.
El gerente de la firma, Julio Serrano, confirmó que la compañía cesará definitivamente su producción y explicó que la determinación está vinculada con el complejo escenario que atraviesa el sector.
Entre las razones que derivaron en el cierre, Serrano señaló la "fuerte caída de las ventas, la reducción de la producción y el impacto de la apertura de las importaciones sobre la industria nacional". Según explicó, esta situación afectó la competitividad de las empresas textiles locales.
De acuerdo a lo detallado por El Ancasti, la empresa comenzó sus operaciones con 40 trabajadores y, durante su etapa de mayor crecimiento, llegó a contar con 150 empleados. Sin embargo, el deterioro de la actividad durante estos dos años y medios provocó una reducción progresiva de la plantilla hasta alcanzar los 20 operarios actuales.
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La situación se suma a las dificultades que atraviesa el sector manufacturero, marcado por la retracción del consumo y la creciente competencia de productos importados, con impacto económico y social en la provincia que gobierna Raúl Jalil.
Según datos oficiales del Indec, el sector opera con niveles de utilización de la capacidad instalada inferiores al 45%, mientras que distintos informes empresariales advierten una caída sostenida de las ventas que parece no encontrar su piso.
Una histórica empresa textil de Catamarca despidió a 80 trabajadores por WhatsApp
La situación en esta empresa no es aislada, sino un sintóma de lo que atraviesa el territorio catamarqueño y gran parte del país. Hace algunas semanas, la histórica empresa textil Sabri despidió a 80 trabajadores de su planta ubicada en Recreo mediante mensajes enviados por WhatsApp. La decisión generó un fuerte malestar entre los empleados y sus representantes, quienes cuestionaron la legalidad del procedimiento, mientras que la firma aseguró que es una "medida de reorganización profundamente dolorosa".
Los despidos impactaron de lleno en las familias de la localidad catamarqueña, donde la compañía llegó a emplear a más de 350 personas y se consolidó como uno de los principales motores económicos de la región. La empresa, fundada en 1984, confecciona indumentaria para marcas nacionales e internacionales, entre ellas Zara, Puma y Kosiuko.
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Más allá del número de cesantías, la modalidad elegida para notificarlas fue uno de los aspectos que más polémica generó. Los trabajadores recibieron la comunicación a través de mensajes, en lugar de telegramas laborales u otros mecanismos formales. Los abogados de los empleados sostuvieron que el procedimiento buscó evitar la vía legal de notificación y cuestionaron la validez de las comunicaciones.
El conflicto también volvió a poner sobre la mesa reclamos que se arrastraban desde hacía meses. Entre ellos mencionaron demoras en el pago de salarios y horas extras, exigencias de producción que calificaron como excesivas y condiciones laborales deficientes. Además, aseguraron que antes de los despidos la empresa ya había implementado medidas como rotación del personal, adelanto de vacaciones y paradas técnicas por acumulación de stock.
Frente a la repercusión del caso, la empresa emitió un comunicado firmado por Martín Brieva, integrante del directorio, en el que descartó un cierre definitivo de la planta. "Queremos ser claros, el cierre no es hoy una decisión adoptada ni el objetivo que persigue esta empresa", afirmó la firma.
Según la compañía, la crisis responde a una combinación de factores, como la caída del consumo interno, el incremento de las importaciones de indumentaria provenientes de países como China, Brasil e Indonesia, la presión tributaria y financiera y la desaparición de proveedores nacionales de hilados. También señaló que los extensos plazos de pago impuestos por las grandes cadenas comerciales afectaron seriamente su liquidez.
