En el corazón de las Sierras de Córdoba, lejos del ruido de la ciudad y rodeada de paisajes serranos, se esconde un rincón que parece trasplantado del Caribe. Se trata de la Laguna Neyem, un espejo de agua turquesa que cautiva al turismo y a los habitués.
Está ubicada dentro del predio conocido como Sendero Blanco, en la cercanía de Villa Yacanto de Calamuchita. Es una laguna que nació en una antigua cantera de piedra caliza y que con el paso del tiempo se transformó en uno de las perlas de la región.
El principal atractivo de la laguna es el intenso color de sus aguas: una postal que se potencia por las características minerales del terreno y el entorno rocoso que la abraza. El contraste entre el agua cristalina y las formaciones calcáreas genera el fascinante paisaje, que sorprende hasta a los viajeros que ya lo han visto todo.
Un paraíso para los amantes de la aventura
Llegar a la Laguna Neyem no queda de paso. El acceso requiere de una caminata de aproximadamente 45 minutos por senderos serranos, lo que convierte la visita en una experiencia ideal para quienes disfrutan de la aventura y el contacto directo con la naturaleza.
Durante el trayecto, los visitantes pueden contemplar vistas panorámicas del Valle de Calamuchita, atravesar sectores de mucha vegetación autóctona y descubrir distintos rincones del paisaje cordobés.
Una vez en destino, las opciones son variadas. En los días de altas temperaturas, muchos aprovechan para refrescarse en sus aguas. También es un sitio elegido para practicar snorkeling, realizar caminatas recreativas, sacar fotos o simplemente descansar en un entorno natural bellísimo.
Más allá de las actividades disponibles, el espacio invita a desconectar y disfrutar de una experiencia diferente, con la tranquilidad y el silencio de las sierras como protagonistas.
Cómo llegar y qué tener en cuenta antes de visitar Neyem
La Laguna Neyem se encuentra a unas dos horas y media de la ciudad de Córdoba. Para llegar se debe tomar el camino hacia Santa Rosa de Calamuchita y después desviarse por la ruta 228 hasta acceder al predio de Sendero Blanco.
Al tratarse de un terreno privado, el ingreso está regulado. Los interesados en visitarlo deben realizar una reserva previa y contratar una excursión guiada para recorrer el lugar.
Estas acciones buscan preservar el entorno natural y garantizar que la experiencia sea 100% segura para quienes realizan la caminata.
