La mamá de Bastián contó cómo sigue su evolución: "Sorprendió a todos"

A través de sus redes sociales, Macarena Collantes brindó una actualización alentadora sobre la salud de su hijo de 8 años. Informó que los médicos del hospital de Mar del Plata comenzaron a retirar de manera progresiva el respirador, un paso clave en su larga recuperación tras el accidente.

30 de enero, 2026 | 14.24

Una nueva actualización sobre la salud de Bastián Jerez, el niño de 8 años que lucha por su vida tras el grave accidente en los médanos de Pinamar, trajo un rayo de esperanza para su familia y todos quienes lo acompañan. Su mamá, Macarena Collantes, compartió este viernes a través de Instagram el último parte médico de su hijo, que incluye una noticia alentadora: los médicos comenzaron a retirarle de manera progresiva el respirador artificial.


 

“Parte de ayer: están quitando de a poco el respirador. Ayer estuvo desde la mañana hasta la tarde sin él. Luego por la noche lo volvieron a conectar para que descansara un poco”, escribió Collantes en sus historias de la red social, dando cuenta de un avance significativo en el complejo proceso de recuperación de Bastián, quien permanece internado en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) de Mar del Plata.

Un mensaje de alivio en medio de la angustia

El breve pero emotivo mensaje de la mamá de Bastián se viralizó rápidamente entre familiares, amigos y las cientos de personas que desde el 12 de enero siguen con preocupación la evolución del pequeño. “SOS increíble Basti, todos los días nos demostrás lo increíble y maravilloso que sos. Sigamos orando y pidiendo por él, por su cabecita y cada parte de su cuerpo”, agregó Collantes, dirigiéndose directamente a su hijo.

En otra publicación, reposteó el mensaje de una seguidora que decía: "Gracias a Dios por su respuesta obrando en tu vida, seguimos en oración Basti", destacando la fortaleza y la voluntad del niño. Este pequeño paso clínico –la reducción paulatina del soporte respiratorio– es interpretado por los médicos como una señal positiva dentro de un cuadro que aún se mantiene reservado y de extrema gravedad.

El largo camino de recuperación tras seis cirugías

Bastián enfrenta una recuperación larga y compleja como consecuencia de las severísimas lesiones que sufrió durante el choque entre el UTV en el que viajaba y una camioneta Volkswagen Amarok, en la zona de La Frontera, Pinamar. El impacto le provocó, entre otras graves heridas, una hemorragia abdominal severa y una lesión crítica en el hígado.

Para tratar estas y otras complicaciones, el niño de 8 años ya fue sometido a seis intervenciones quirúrgicas sucesivas, un esfuerzo médico enorme para estabilizar su condición. El proceso ahora entra en una fase delicada donde, además del soporte respiratorio, los equipos médicos trabajan en el control del dolor, la prevención de infecciones y la evaluación neurológica continua.

El contexto del accidente y la causa judicial

El accidente que cambió la vida de Bastián y su familia ocurrió el pasado 12 de enero. En el UTV todoterreno viajaban el niño, su papá Maximiliano Jerez, dos niñas de 7 y 9 años –que también resultaron heridas– y Naomi Quiróz, la joven de 24 años que conducía el vehículo. La colisión fue contra una camioneta Amarok manejada por el empresario juninense Manuel Molinari, quien viajaba acompañado de su novia.

Por el hecho, los tres adultos conductores –Quiróz, Jerez y Molinari– quedaron imputados en una causa caratulada inicialmente como "lesiones culposas agravadas". La Justicia avanza en la investigación para determinar las responsabilidades de cada uno, a la espera de más pericias y testimonios. Mientras tanto, las últimas noticias confirmaron que tanto Quiróz como Molinari manejaban con alcohol en sangre al momento del choque.

La fuerza de Bastián y un llamado a seguir acompañando

En medio del proceder judicial, la atención de la familia y el público se centra por completo en la salud de Bastián. Cada pequeño progreso, como el intento de retirar el respirador, se vive con enorme expectativa. El camino por delante sigue siendo incierto y requerirá de múltiples fases de rehabilitación, pero la fortaleza mostrada por el niño hasta ahora ha sorprendido a propios y extraños.

El llamado de su mamá en las redes resume el sentimiento colectivo: "Sigamos orando". Un pedido simple que concentra la esperanza de que la fuerza vital de Bastián continúe guiando su recuperación, minuto a minuto, en la terapia intensiva de Mar del Plata, mientras una comunidad entera aguarda y acompaña a la distancia.