Operan nuevamente a Bastián, el nene de 8 años accidentado en Pinamar

Según el último parte médico de Bastián Jerez, el niño había presentado una evolución favorable. Sin embargo, esta tarde ingresó al quirófano por quinta vez desde el grave accidente en Pinamar.

19 de enero, 2026 | 17.14

Bastián Jerez, el nene de ocho años accidentado en Pinamar, volvió al quirófano este lunes por la tarde. Su estado de salud es delicado y su vida aún corre peligro, por ello los médicos lo monitorean de manera constante mientras permanece internado en el Hospital Provincial Materno Infantil de la ciudad de Mar del Plata.

Según informó TN, este lunes por la mañana se conoció un parte alentador: Bastián abrió los ojos y mostró algunos reflejos. El niño se encuentra en una etapa de "prueba", en la que evalúan "qué tolera mejor y qué no". En ese contexto, el menor ingresó al quirófano a las 17. 

"Se había manifestado que le sacaban de a poco la sedación para extubarlo. Le sacaron la válvula, pero se la van a poner nuevamente para medir la presión intracraneal", contó la cronista. Se trata de "una cirugía menor que no debería demorar demasiado tiempo". 

La intervención se realizará para "evitar inflamaciones y que no suba la presión en la cabeza del nene", ya que sigue en estado crítico. Al momento del accidente, Bastián estaba a bordo de una UTV en la que paseaba junto a su familia por los médanos del balneario bonaerense cuando impactó contra una camioneta Amarok, dejando al niño gravemente 

Qué dice el último parte médico de Bastián

Según Noticias Argentinas, presentó una evolución favorable en las últimas 24 horas. Aparentemente el niño respondió de manera parcial a distintos estímulos, lo que permitió al equipo médico tratante retirar el sensor de presión intracraneal que se le había colocado para su monitoreo.

Durante las últimas 12 horas, los médicos decidieron suspender los sedantes más profundos suministrados al niño y mantener una sedación leve. Esta acción forma parte de un proceso gradual y controlado para disminuir progresivamente la asistencia respiratoria con el objetivo de evaluar la capacidad de Bastián para respirar con menor ayuda externa.

El cuadro de Bastián

Al ser trasladado a Mar del Plata, los médicos le habían realizado una tomografía que permitió detectar con mayor precisión las lesiones en la cabeza. A partir del estudio, le colocaron una válvula para prevenir la inflamación cerebral y permitir la descompresión de la cavidad del cráneo, un espacio cerrado donde cualquier sangrado puedo provocar un aumento peligroso de la presión.

Si el cerebro se inflama y no se logra descomprimir de manera urgente, pueden generarse lesiones vitales o incluso mortales, en cuestión de minutos, además del riesgo de un daño neurológico irreversible. En las últimas horas, ante la aparición de un nuevo sangrado, se decidió volver a operar de inmediato.

Al momento del accidente, Bastián había sufrido un paro cardíaco y estuvo varios minutos sin una oxigenación adecuada del cerebro, un antecedente que agrava aún más el pronóstico.