En pleno barrio de Recoleta, la Plaza San Martín de Tours guarda un patrimonio natural poco conocido que convive con algunos de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires.
Entre sus senderos se encuentran seis gomeros notables, con más de un siglo de historia, y la llamada Palmera de Avellaneda, un ejemplar vinculado al expresidente Nicolás Avellaneda que hoy forma parte del catálogo de Árboles Históricos y Notables porteños.
Este espacio verde, ubicado entre las avenidas Alvear y del Libertador, forma parte del circuito "Plaza San Martín de Tours: hogar de históricos y notables", organizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad, que propone recorrer el lugar para descubrir tanto su patrimonio arquitectónico como su riqueza paisajística.
¿Cómo es la Plaza San Martín, el lugar de los gomeros centenarios y la palmera "presidencial"?
Uno de los principales atractivos de la plaza son sus seis gomeros notables (Ficus macrophylla y Ficus microcarpa), incluidos en el registro oficial de Árboles Históricos y Notables de la Ciudad. Estos ejemplares, plantados hace más de un siglo, se destacan por sus enormes copas y raíces, que forman parte del paisaje característico.
A pocos metros de ellos se encuentra la Palmera de Avellaneda, un ejemplar de Phoenix canariensis cuya historia se remonta a la residencia del expresidente Nicolás Avellaneda. De acuerdo con el Gobierno porteño, crecía en el patio de la casa donde vivía el exmandatario y, tras ser retirada del lugar, fue donada a la Ciudad para integrar los jardines de Recoleta. Actualmente mide cerca de 20 metros de altura y está catalogada como Árbol Histórico.
Además de estos ejemplares, el recorrido permite conocer el valor ambiental del espacio y cómo distintas especies fueron incorporadas al diseño paisajístico de este sector de la Ciudad.
El paseo también incluye el monumento a San Martín de Tours, patrono de Buenos Aires, una escultura de bronce realizada por Ermando Bucci que representa el momento en que el santo comparte su capa con un mendigo, símbolo de solidaridad.
En los alrededores se destacan la Basílica Nuestra Señora del Pilar, el Cementerio de la Recoleta, el Palacio Duhau y la Nunciatura Apostólica, edificios que forman parte del patrimonio histórico y arquitectónico del barrio y que completan uno de los recorridos culturales más tradicionales de la Ciudad.
