“No hay ninguna prueba, no hay ninguna víctima”: la esposa de Konstantin Rudnev lo defiende y pide que le den domiciliaria por sus problemas de salud

Tamara Rudneva asegura que se instalaron en Argentina por la salud y destaca que no hay captura internacional contra el detenido acusado de liderar una secta. “No hay ningún caso en ningún país”, afirmó mientras explicó que su pareja perdió más de 50 kilos durante su estadía en la cárcel.

06 de marzo, 2026 | 12.43

Konstantin Rudnev fue detenido en Bariloche y luego trasladado al penal de Rawson a la espera de una audiencia clave en abril próximo. La causa que investiga la Justicia Federal empezó tras una denuncia de personal del Hospital Ramón Carrillo de Bariloche y actualmente se investigan delitos vinculados a la trata de personas. En las últimas semanas, la Justicia negó el sobreseimiento y la absolución del sindicado “líder de la secta Ashram Shambala” tras lo cual el abogado Carlos Broitman dejó la defensa y tanto el principal acusado como otras 19 personas que fueron detenidas inicialmente en la investigación, que ahora siguen el proceso en libertad, pasaron a ser representados por Martín Sarubbi. El letrado que asumió la defensa explicó que se trata de un expediente complejo. “Nuestro trabajo será analizar todo el material de la causa con rigor técnico y demostrar que Konstantin Rudnev es ajeno a los hechos que se le imputan”, enfatizó.

En el mismo sentido, Tamara, la esposa de Rudnev, pidió aclarar varias cuestiones que entiende que fueron malentendidos para  que no se generen "malas interpretaciones" alrededor de su esposo. En comunicación con El Destape, la mujer contó: “Konstantin y yo llegamos aquí y me traje unas amigas conmigo, pero el objetivo más importante era que él quería mejorar su salud”. La mujer explicó que “él tiene problemas en los pulmones y necesita muchísimo el aire fresco” y destacó: “Pensamos que si nos gustaría aquí podríamos quedarnos aquí porque hay mucha gente rusa que vive en la Argentina”. En ese sentido, Tamara contó: “Conocimos algunas personas rusas cuando llegamos pero por desgracia ahora hay muchas cosas en contra de los rusos después de toda esta situación y ahí donde Konstantin quería mejorar su salud ahora lo ha perdido por completo”. En cuanto a los problemas de salud, la esposa de Rudnev remarcó: “Sigo sin creer que despierto en una realidad donde mi esposo está preso y lo llamo y tengo miedo de que él podría no acercarse al teléfono porque se siente muy débil”, aseguró.

En cuanto a la acusación, Tamara explicó que “la presunta víctima ya declaró en varias oportunidades, incluso en Cámara Gesell, que no fue víctima de nadie ni de ninguna organización”. Nosotros entendemos que la detención inicial se produjo a partir de una interpretación errónea o de hipótesis que se generaron en el inicio de la investigación”. Así contrastan su relato con la hipótesis de la Fiscalía, que aseguraba que Konstantin Rudnev buscaba obtener documentación argentina a través de un hijo por nacer de esa mujer. En ese sentido, Tamara explicó que, ante la Justicia, la presunta víctima “explicó que vino a Argentina por una situación personal muy difícil que vivía en Rusia y que buscaba tranquilidad para su embarazo”. En comunicación con El Destape y con la ayuda de una traductora, la mujer aseguró que “los Fiscales tuvieron todo un año para investigar y no encontraron nada”.

En cuanto a los antecedentes de Rudnev, su esposa contó: “Elegimos Argentina porque se encuentra bastante lejos de Rusia y queríamos salir lo más lejos posible, porque allí hay mucha persecución contra Konstantin”. Así, Tamara aseguró que “desde 2010 él es perseguido porque es un disidente político que siempre estuvo en contra de la guerra”. La mujer confirmó que el sindicado como líder de “la secta rusa” “lo intentaron arrestar dos veces en Rusia pero no encontraron pruebas y por eso decidieron destruir su reputación y lo trataron de desacreditar”.

Finalmente, Tamara confirmó que “a Konstantin lo metieron a la cárcel después de fabricar un caso en su contra” y aseguró que “le fabricaron un caso en su contra por una supuesta víctima de violación que ella nunca lo había visto a él ni él a ella”. La mujer explicó que “él estuvo 11 años en prisión aceptando la condena y cumplió su condena y abandonó Rusia sin que nadie lo detuviera”.

Al menos 16 de los 30 mil miembros que formaban parte de su organización se presentaron como parte agraviada en el proceso judicial que resolvió el tribunal de Novosibirsk, cuya condena se confirmó en 2013 sin que se aceptaran apelaciones. Konstantin fue acusado de “promover el uso de drogas, forzar la participación en orgías y emplear abuso físico, además de deprivación del sueño e inanición”, según citó The Russian Legal Information Agency (RAPSI), medio especializado en materia legal, creado en una alianza entre la agencia RIA Novosti, la Corte Constitucional, la Suprema Corte y la Suprema Corte Comercial de Rusia. "El panel judicial decidió confirmar la sentencia de Rundev, rechazando así la apelación", especificaron sobre su condena.

Así, explicó Tamara que tras la condena se fueron de Rusia y recalaron en Montenegro, donde Rudnev “también fue perseguido”. De ese paso, en el inicio de la investigación se aseguró que existía un pedido de captura pero la mujer desmintió esa acusación y se incluyó en el expediente un comunicado de la Justicia de Montenegro que explica que no hay pedido de captura, por lo que la Justicia Argentina aclaró en octubre pasado que lo que hay es “un pedido de comparendo”, por eso la mujer aclaró: “Nos fuimos de Montenegro con nuestros documentos, nadie nos buscaba ni había pedido de captura” y completó: “El no tiene nada que ver con ningún caso en Montenegro”.

En su reconocimiento del país, además, Tamara contó: “Elegimos Argentina porque siempre fue un país muy abierto y hospitalario para todos los rusos, por eso llegamos en octubre del año 2024 ya que Konstantin lo eligió porque es un país muy bello y él ama mucho la naturaleza. Él quería corregir su salud y elegimos Bariloche porque a él le encantan las montañas, las cascadas y los lagos”. Ahora, la mujer está preocupada por la salud de su esposo detenido en el penal de Rawson y destacó: “Espero que todo salga a la luz, que todo esto lo sepa la gente y que se vea la gran confusión y malentendido que es todo esto porque cuando nos arrestaron en Bariloche yo pensé que nos soltarían al dia siguiente, pero sigo sin poder creer que esto es verdad” y volvió a insistir que “él bajó más de 50 kilos en la cárcel y no comprendo por qué no lo pueden pasar ni siquiera a arresto domiciliario. El ya lleva casi un año en la cárcel y no ha hecho nada. Su salud sufre muchísimo y yo estoy muy asustada por él”.

Tanto Tamara como las otras 19 personas que fueron vinculadas a la causa junto a Konstantin Rudnev esperan la audiencia donde la Fiscalía expondrá el caso y se resolverá como continúa el expediente. Ante esto, la mujer destacó: “Para nosotros es muy importante que en la audiencia se pueda hablar con claridad de los hechos y de las pruebas reales que existen en la causa. Nuestro objetivo no es confrontar con nadie, sino explicar con tranquilidad lo que ocurrió y desmontar las interpretaciones equivocadas que se hicieron al principio”. Sobre el final, reclamó que se tenga en cuenta la salud de Rudnev para que, en caso de seguir el proceso, pueda hacerlo con prisión domiciliaria.