Imputaron a Chantal “Tati” Leclercq por robo de anestesia: qué nexo tenía con el residente muerto por sobredosis

La joven médica realizaba su residencia en el Hospital Rivadavia. Es la tercera imputada por el caso de las llamadas "propofest", presuntas reuniones privadas en la que consumían drogas hospitalarias junto con otros profesionales, y el robo de anestésicos.

13 de abril, 2026 | 16.39

La causa que investiga el robo de drogas de uso hospitalario en la Ciudad de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo. Tras la imputación del anestesista Hernán Boveri y la residente de tercer año en anestesiología Delfina "Fini" Lanusse, ahora se sumó la de Chantal "Tati" Leclercq por el presunto delito de "administración fraudulenta" por supuestamente haber robado anestésicos del Hospital Rivadavia, donde realizaba su residencia para especializarse en anestesiología.

Mientras que Boveri y Lanusse afrontan la acusación de administración fraudulenta de las drogas anestésicas robadas del Hospital Italiano, donde ambos trabajaban hasta que el primero renunció y la segunda fue desafectada al conocerse la sustracción de dichas drogas. La causa contra Leclercq, que investiga su participación en las "propofest", comenzó luego de que su jefe en el Rivadavia la delatara a AAARBA -la asociación que nuclea a los especialistas porteños- por supuestamente verla drogada en el lugar.

Ante esta asociación, reconoció haber consumido propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, que habría tomado del Rivadavia. La investigación inició luego de la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, quien fue encontrado sin vida en su departamento de Palermo el pasado 20 de febrero, su deceso se atribuyó a una sobredosis de propofol y fentanilo, sustancias de circulación hospitalaria.

La reconstrucción para determinar cómo salieron el propofol y el fentanilo -de uso exclusivo en entornos médicos- del circuito hospitalario llevó hasta los tres imputados: Boveri, Lanusse y Leclercq.

La imputación a Chantal "Tati" Leclercq

Su declaración fue el primer elemento que permitió establecer una conexión directa entre las dos líneas de investigación: la muerte del anestesiólogo y el robo de anestésicos del Hospital Italiano. Leclercq, residente de tercer año en el Hospital Rivadavia, fue señalada como el nexo entre distintos actores del circuito, lo que la posicionó en un lugar central dentro de la causa. Además, había admitido que conocía y ser amiga de Zalazar.

La acusación contra "Tati" provino de una denuncia formulada el juez Javier Sánchez Sarmiento, a cargo del Juzgado N°47, que investiga el presunto robo en el Italiano. El caso de Leclercq corresponde a un expediente aparte, tramitado en el Juzgado N°56, a cargo de Alejandro Litvack. La semana fue allanada por la Policía de la Ciudad y por requerimiento del fiscal Eduardo Cubría, que investiga la muerte de Zalazar.

El primer allanamiento sucedió en la casa familiar, ubicada en el country Santa Bárbara de Tigre, donde le incautaron su teléfono celular y su iPad. En paralelo, los efectivos porteños ingresaban a un departamento vinculado a la joven médica, situado en un exclusivo edificio sobre la avenida Santa Fe (en el límite entre Belgrano y Palermo). 

En este último lugar, no se encontró ningún objeto de interés para la causa, pero durante el allanamiento se reavivó un episodio que habría ocurrido en mayo de 2025: dos agujas hipodérmicas fueron encontradas en el laundry mismo. La primera fue registrada el 22 de mayo y reportada en el grupo de WhatsApp del edificio.  “Buenas, por favor, revisen los bolsillos de su ropa antes de mandarla a las lavadoras y secadoras. Me encontré con todo esto en el filtro de las secadoras”, reportó un vecino, según consignó Infobae.

La propofest

Uno de los ejes de la investigación es la posible existencia de encuentros privados, denominado "propofest", en los que se habrían usado estas sustancias. Se trataría de reuniones en domicilios donde se administraban los anestésicos.

En este contexto, surgió la hipótesis de los "viajes controlados", prácticas en las que terceros accedían a estos fármacos bajo determinadas condiciones. Hasta el momento, el expediente radicado en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°29 con intervención de la Fiscalía N°49, aún no tiene una calificación definitiva. Pero podría encuadrarse hurto o administración fraudulenta, delitos en los que se aplica hasta seis años de cárcel.

Por otro lado, el fallecimiento de Zalazar sigue bajo investigación como averiguación de muerte dudosa, con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6. El anestesiólogo trabajaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y había realizado su residencia en el Rivadavia. En su vivienda, los peritos encontraron insumos vinculados a la administración intravenosa de anestésicos.