Qué hacer gratis en Mendoza: actividades y salidas para hacer en pareja

Desde puntos históricos hasta paisajes increíbles, el territorio mendocino ofrece muchas propuestas gratis para disfrutar de a dos. Qué hacer.

24 de abril, 2026 | 15.49

Mendoza es mucho más que la capital del vino, ya que es un destino perfecto para ir en pareja y llenarse de romance. Lo mejor es que para las personas que buscan hacer una escapada en pareja sin gastar tanto, la provincia ofrece una gran variedad de experiencias increíbles y totalmente gratis.

Totalmente gratis: las mejores actividades para hacer en pareja en Mendoza

Desde caminatas por parques que parecen sacados de un cuento hasta recorridos históricos por el corazón de la ciudad, Mendoza ofrece los mejores rincones para desconectar y descansar, sin descuidar el bolsillo: 

1. El clásico imperdible: El Parque General San Martín

No podés decir que estuviste en Mendoza si no caminaste de la mano de tu pareja por el Parque General San Martín. Es el pulmón verde más importante de la ciudad y uno de los parques urbanos más grandes y bellos de Argentina. La entrada principal, custodiada por los imponentes Portones de Hierro, es el lugar ideal para la primera foto del recuerdo.

Podés caminar por los senderos que rodean el lago artificial, sentarte a tomar unos mates frente al rosedal o simplemente perderte entre sus más de 300 hectáreas de vegetación. Es un plan ideal para un atardecer: el sol se esconde tras la montaña y el cielo mendocino se tiñe de colores espectaculares, creando el ambiente romántico perfecto sin gastar un centavo.

El Parque General San Martín es el pulmón más grande la ciudad y es un gran destino para pasar la tarde (Foto: Gobierno de Mendoza)

2. El ascenso al Cerro de la Gloria

Ubicado dentro del mismo predio del parque, el ascenso al Cerro de la Gloria es una actividad física moderada que vale totalmente la pena. Si bien podés subir en auto, lo más lindo es hacer el camino a pie por los senderos zigzagueantes. Una vez arriba, te vas a encontrar con el Monumento al Ejército de los Andes, una obra de bronce monumental que te va a dejar sin aliento.

Más allá de la carga histórica, lo mejor son las vistas panorámicas. Desde la cima tenés una perspectiva única de toda la ciudad de Mendoza y la precordillera. Es el spot ideal para contemplar la inmensidad del paisaje y disfrutar de un momento de paz en pareja.

3. Senderismo en la precordillera

Si son una pareja más aventurera y tienen movilidad propia, pueden acercarse a la zona de Blanco Encalada o los senderos cercanos a Cacheuta. Si bien las termas son pagas, hay muchísimos senderos de acceso libre donde pueden hacer trekking de baja dificultad. Respirar el aire puro de montaña y caminar bordeando el Río Mendoza es una experiencia revitalizante que los va a conectar con la esencia más pura de la provincia.

Uno de los mejores planes es hacer trekking en la precordillera, por los senderos gratuitos (Créditos: Wikiloc/Johi Emmert)

4. Recorrido por las plazas del microcentro

La Ciudad de Mendoza tiene un diseño único de "ciudad bosque" con un sistema de plazas que es un lujo recorrer. El punto de partida suele ser la Plaza Independencia, la más grande, donde muchas veces hay espectáculos callejeros, ferias de artesanos y una fuente de aguas danzantes que se ilumina de noche.

Desde allí, podés caminar hacia las cuatro plazas satélites:

  • Plaza España: Famosa por sus azulejos y estilo andaluz, es probablemente la más romántica de todas.
  • Plaza Italia: Un homenaje a la inmigración con esculturas preciosas.
  • Plaza Chile y Plaza San Martín: Ideales para descansar bajo la sombra de los árboles centenarios.

5. Caminatas por la Arístides Villanueva

Si bien sentarse a comer o tomar algo en la calle Arístides Villanueva tiene su costo, caminar por ella es un planazo en sí mismo. Es el epicentro de la vida nocturna y social de Mendoza. Caminar por sus veredas anchas, observar el movimiento, la arquitectura de los bares y el diseño de los locales te da una pauta de la vibrante energía mendocina. Es el lugar perfecto para ver y ser visto, y para empaparse del ambiente festivo de la provincia antes de volver al hotel o la cabaña.