Quién fue Satur, el hombre del mítico envoltorio: cómo nacieron los clásicos bizcochitos argentinos

La historia de Don Satur y el "prócer del bizcochito". Así nació la mítica galletita argentina.

14 de julio, 2026 | 16.01

Los bizcochitos Don Satur están presentes en la mesa de los argentinos desde hace décadas. Sin embargo, muy pocos saben quién fue el hombre que aparece en el envoltorio o cómo nació una de las marcas más populares del país.

La historia comenzó en la década de 1950, cuando Saturnino Martínez, un inmigrante español nacido en la ciudad de Soria, llegó a la Argentina junto a su familia y se instaló en el barrio porteño de Liniers. Allí abrió una panadería donde elaboraba distintos productos, aunque fueron los bizcochitos de grasa los que rápidamente conquistaron a los vecinos.

El éxito fue tan grande que hasta se armaban filas largas en la puerta del local. Con el paso de los años, la demanda creció tanto que Saturnino y sus hijos, Fernando y Pedro, tomaron una decisión que cambiaría la historia de la empresa y sus vidas: dejar de lado la panadería para dedicarse exclusivamente a fabricar bizcochitos.

Saturnino Martínez es el fundador de Don Satur y es el hombre que aparece en el envoltorio.

Así, en 1967, nació Don Satur en el barrio de Ramos Mejía, partido de La Matanza. Desde entonces, la marca comenzó a expandirse hasta convertirse en una de las más reconocidas de la Argentina. Tanto es así que hoy es imposible pensar en bizcochitos, dulces o salados, y que la firma no se venga a la cabeza.

Con el correr de los años, la empresa amplió su catálogo. A los tradicionales bizcochitos de grasa se sumaron versiones dulces, de queso, mini tortitas negras, además de galletitas, pepas, budines, pan dulce, magdalenas e incluso yerba mate.

Actualmente, la principal planta de producción funciona en la localidad bonaerense de Lobos, inaugurada en 2014. Allí trabajan más de 200 personas y se elaboran cerca de 20 millones de bizcochitos por día, además de unas 40.000 magdalenas.

Quién fue Satur: la historia del hombre del envoltorio

El hombre que aparece en el clásico envoltorio de Don Satur existió realmente. Se llamaba Saturnino Martínez y fue el fundador de la empresa que dio origen a la marca.

Cuando la familia decidió crear la fábrica de bizcochitos, eligió homenajearlo utilizando su apodo, "Satur", tanto en el nombre comercial como en la imagen que todavía está en el envoltorio. Junto al retrato también se puede leer una frase que terminó convirtiéndose en el slogan de la empresa: "El prócer del bizcocho".