Un funcionario reclamó una indemnización de 291.200 dólares por perder una pierna, pero descubrieron que se la había mutilado a propósito. El sujeto identificado como Vanderley dos Santos Gomes aseguró que le habían cortado sus extremidades en un robo.
Por el hecho, dos Santos Gomes quiso cobrar múltiples pólizas por invalidez, pero la justicia comprobó que todo había sido una farsa. El hecho ocurrió en Amélia Rodrigues, Bahía, Brasil, en 2019. Sin embargo, recién en 2025 fue condenado por defraudar a compañías de seguros en un intento por acceder a una indemnización de 1,5 millones de reales.
Además, fue condenado a realizar 720 horas de servicio comunitario y a pagar una multa de 7590 reales. Sin embargo, empezó a cumplir su condena en mayo de este año, cuando el caso ya quedó firme y se quedó sin posibilidad de apelar.
Según el medio G1, la defensa de dos Santos solicitó que el caso fuera llevado ante el Tribunal Superior de Justicia (STJ), pero no tuvo éxito. Pero el tribunal de Bahía consideró que todos los puntos y leyes cuestionados por la defensa ya habían sido examinado y debatidos exhaustivamente durante todo el proceso.
¿Cómo fue el caso del hombre que se amputó la pierna para cobrar una indemnización?
Vanderley se desempeñaba como funcionario público de la región de Reconcavo cuando denunció que había sido víctima de un robo salvaje que terminó con la amputación de una de sus piernas. Apenas tenía 26 años cuando le pidió a sus aseguradoras de vida una caudalosa indemnización por invalidez, lo que despertó las sospechas.
Se había apersonado en la Unidad de Atención de Emergencias de la ciudad Cruz de las Almas para pedir medicamentos porque tenía fuertes dolores, pero no se los habían dado porque no contaba con las recetas médicas necesarios.
El hombre había declarado que al salir del centro de salud, dos personas armadas bajaron de un auto negro, se le acercaron y lo obligaron a subirse al vehículo, donde le vendaron los ojos y lo ataron. Posteriormente, siempre según su relato, fue golpeado y le robaron 2000 reales, su reloj y un celular.
Luego, lo llevaron a un camino de tierra, lo inmovilizaron y, supuestamente, le amputaron parte de la pierna derecha. También sostuvo que se desmayó del dolor y que cuando despertó se encontró solo en un camino en el pueblo de Merces, en la zona rural de San Gonzalo de los Campos.
En un principio, el presunto delito había sido registrado como robo por la policía, que más tarde encontró las pertenencias robadas y la pierna amputada en una mochila.
¿Cómo descubrieron la verdad?
Las sospechas comenzaron cuando el joven solicitó a cuatro aseguradoras un cobro por invalidez, lo que sumaba un total de 1,5 millones de realeza (291.200 dólares). El volumen del dinero y la cantidad de pólizas pedidas activaron una alerta en el sistema de inteligencia de las compañías de riesgos.
Según los investigadores, el empleado público de bajo salario contrató varios seguros de riesgo seis semanas antes del incidente. Lo que también llamó la investigación es que Gomes presentó rápidamente los reclamos de indemnización y que tampoco existía un motivo para ser secuestrado seguido de una amputación sin una demanda de rescate.
Además, el funcionario público tampoco detalló los aspectos cruciales del supuesto delito, como la dinámica exacta de la lesión y el instrumento utilizado para infligirla. El documento indica que no pudo precisar si los delincuentes habían usado un machete, una sierra o una hoz. También se destacó que el orden cronológico de los hechos indicaba premeditación financiera.
