La ría color turquesa de la Patagonia que sigue siendo un secreto para muchos turistas

La ría Deseado ofrece una experiencia única para navegar entre aguas turquesas, acantilados imponentes y una de las mayores concentraciones de fauna marina de la costa argentina. Conocé de qué se trata.

16 de junio, 2026 | 12.47

La ciudad de Puerto Deseado guarda uno de los secretos naturales más fascinantes de la costa patagónica. Se trata de la ría Deseado, un brazo de mar de 42 kilómetros de extensión ideal para el turismo: invita a descubrir paisajes tremendos y una diversidad de fauna extraordinaria.

Navegar por las aguas turquesas en botes semirrígidos o en kayak es una experiencia que combina aventura y naturaleza de una manera imperdible. La excursión parte desde el puerto y en cuestión de segundos comienza a revelar el origen de la riqueza biológica del lugar.

Una antigua falla geológica permitió que el río seco fuera invadido por el mar, creando un ecosistemaen el que conviven numerosas especies marinas y aves costeras. A medida que la embarcación avanza, los inmensos paredones rocosos de casi 30 metros de altura acompañan el recorrido, ofreciendo un marco escénico de película.

Un espectáculo natural

Antes de llegar a la isla Chaffers, las primeras protagonistas de la travesía suelen ser las toninas overas. Estos cetáceos, parecidos a los delfines, sorprenden a los visitantes con sus saltos y piruetas alrededor de las embarcaciones. Lo suelen llamar el "ballet acuático".

Más adelante, los acantilados se convierten en refugio de distintas colonias de aves. Con el motor apagado es posible escuchar los graznidos de los cormoranes grises y de cuello negro que cuidan sus nidos. Cada rincón de la ría tiene un habitante particular, adaptado a las características de ese espacio.

Después de pasar islotes, la navegación llega a la isla Larga, donde se encuentra un apostadero de lobos marinos de un pelo. Poco después, la Isla de los Pájaros ofrece otro de los momentos destacados del recorrido: el lugar de los pingüinos magallánicos y cormoranes biguá.

Una reserva de biodiversidad única en la Patagonia

Además de los recorridos en barco, la ría también puede explorarse en kayak. Estos instrumentos permiten internarse en cañadones y canales, acercándose más, de manera respetuosa, a los distintos sectores de nidificación y de observación de aves.

“La ría Deseado ha sido declarada Reserva Natural Intangible y reúne la mayor biodiversidad de especies marinas de la costa patagónica”, explica uno de los guías durante la travesía. Cobra sentido al avanzar hacia sectores como el Cañadón Torcido y la isla Quiroga, donde se puede observar una impresionante variedad de especies: patos vapor, ostreros negros, gaviotines, garzas brujas, patos crestones, gaviotas cocineras y palomas antárticas.

Mientras la embarcación emprende el regreso, un enorme huala despliega sus alas desde la costa como si despidiera a los visitantes. Con los colores del atardecer reflejados en la ría termina una de las experiencias más ricas de la Patagonia.