Román Hormazabal, odontólogo: "Una boca descuidada puede afectar a la salud de la piel"

La salud bucal afecta a la piel. Cómo es esta relación, según un especialista.

30 de junio, 2026 | 20.35

Lejos de ir por caminos separados, la salud bucal y el cuidado de la piel van de la mano. Así lo dejó en claro Román Hormazabal, odontólogo y director clínico de Glow Up. "Existe una relación, aunque es importante explicarla con criterio", aclaró el especialista.

Siguiendo esta línea, profundizó: "La boca tiene su propio microbioma: un ecosistema de bacterias, hongos y otros microorganismos que, cuando está en equilibrio, cumple funciones protectoras. El problema aparece cuando ese equilibrio se altera por mala higiene, inflamación de encías, acumulación de placa bacteriana, caries, enfermedad periodontal o hábitos inadecuados".

En este sentido, "cuando la boca está inflamada de manera crónica, especialmente en casos de gingivitis o periodontitis, puede aumentar la carga inflamatoria general del organismo. Esa inflamación no siempre se queda localizada en la encía. Puede activar respuestas inmunológicas más amplias y, en pacientes predispuestos, contribuir a exacerbar cuadros inflamatorios existentes", detalló Hormazabal.

La salud bucal afecta al cuidado de la piel

"Desde Glow Up preferimos hablar de una relación indirecta pero relevante: una boca sana no garantiza por sí sola una piel perfecta, pero una boca descuidada sí puede ser un factor más dentro de un cuadro inflamatorio general. Por eso hoy la odontología moderna no mira solo los dientes, sino también encías, microbioma oral, higiene, hábitos y prevención", aclaró el especialista.

Cómo lograr una boca y piel saludables

Ahora bien, en lo que respecta al proceso para lograr una boca y piel saludables, Román Hormazabal de Glow Up explicó: "Para lograr esto, recomendamos realizar un checkup odontológico moderno con radiografía panorámica y análisis asistido por inteligencia artificial. Esto permite evaluar la boca del paciente de forma más completa, detectar posibles problemas antes de que avancen y diseñar un plan personalizado para mejorar su salud y estética dental".

De manera contraria, si alguien lleva una higiene bucal deficiente, "cuando hay enfermedad periodontal, las encías están inflamadas y la barrera gingival se vuelve más vulnerable. En ese contexto, ciertas bacterias o productos derivados de ellas pueden entrar transitoriamente al torrente sanguíneo, algo que puede contribuir a una respuesta inflamatoria sistémica", alertó.

"Por otro lado, en la zona del rostro también existe una vía mucho más cotidiana: el contacto directo. La saliva, los residuos de pasta dental, el contacto de manos con la boca y luego con la cara, o una higiene deficiente alrededor de labios y mentón pueden irritar la zona perioral (área anatómica que rodea la boca) o favorecer desequilibrios locales", enfatizó.

El odontólogo concluye que: "En términos prácticos, para el paciente lo importante es entender que la boca no está aislada del resto del cuerpo. Una higiene oral deficiente no solo afecta dientes y encías, también puede tener impacto en el bienestar general y en la salud de los tejidos cercanos".