Con el paso de los años, es bastante común que aparezcan dolores en las articulaciones, en manos, rodillas y espalda. Sin embargo, no todos estos síntomas indican la presencia de reuma, por lo que es fundamental conocerlo al detalle para dar con el diagnóstico adecuado.
Cómo distinguir el dolor articular común del reuma
No todo dolor articular es igual. Por una parte, el que está relacionado con el envejecimiento o con la artrosis suele aparecer cuando la persona se mueve o hace esfuerzo, y mejora con el descanso. Además, generalmente afecta una zona puntual, como una rodilla o una cadera, y no siempre viene acompañado de inflamación.
En cambio, el dolor vinculado al reuma tiene otras características. Por un lado, puede aparecer incluso en reposo, intensificarse durante la noche o sentirse con más fuerza al levantarse. Uno de los signos más claros es la rigidez matutina que dura más de media hora, algo que no suele ocurrir en dolores más comunes.
Otro punto importante es que muchas enfermedades reumáticas afectan varias articulaciones al mismo tiempo y de forma simétrica, como ambas manos o ambos hombros. A esto se pueden sumar síntomas como inflamación, calor en la zona o incluso una sensación general de cansancio.
Además del paso del tiempo, hay otros factores que influyen en el dolor articular. El sobrepeso, el sedentarismo o haber tenido lesiones previas pueden hacer que las molestias aparezcan o se intensifiquen. Incluso el clima juega un rol importante, ya que muchas personas mayores notan que el frío y la humedad empeoran los dolores, sobre todo en invierno. Por eso, mantener hábitos saludables y una vida activa dentro de lo posible ayuda a reducir el impacto de estas molestias.
Cuándo es importante consultar al médico
Hay señales que no conviene pasar por alto, por ejemplo, si el dolor dura varias semanas, empeora con el tiempo o empieza a limitar actividades cotidianas como caminar, vestirse o abrir un frasco, es momento de hacer una consulta con el médico.
También es importante acudir a un profesional si aparece hinchazón en las articulaciones, rigidez prolongada al despertar o si el dolor se presenta en varias zonas al mismo tiempo. Estos síntomas pueden estar indicando algo más que un desgaste propio de la edad.
Más allá de la necesaria consulta al médico, ya sea el dolor por reuma o articular, es fundamental practicar ejercicio. Ejercicios aeróbicos de bajo impacto, como caminar, nadar o hacer yoga, son especialmente buenos para aliviar dolores en las articulaciones.
