No estás estresado, estás deshidratado: cómo diferenciarlos, según un nuevo estudio científico

Un reciente estudio científico reveló que la falta de hidratación y el estrés presentan síntomas casi idénticos. Cómo prevenir la deshidratación.

06 de febrero, 2026 | 12.15

El estrés y la deshidratación tienen síntomas tan parecidos que se pueden confundir muy fácilmente, según reveló un nuevo estudio científico. Por esta razón, es importante distinguirlas a tiempo.

El estudio, realizado por la Universidad Liverpool John Moores y publicado en el Journal of Applied Physiology, descubrió que la deshidratación puede generar un aumento de cortisol, la hormona del estrés, presentando síntomas casi idénticos.

De acuerdo con los resultados de la investigación, las personas que toman menos de un litro y medio de agua por día pueden presentar un aumento del 50% en los niveles de cortisol en comparación con quienes alcanzan la ingesta diaria ideal de agua de 2 litros como mínimo.

La relación entre el estrés y la deshidratación, según el estudio científico

"El cortisol es la principal hormona del estrés del cuerpo, y una reactividad exagerada del cortisol frente al estrés se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y depresión”, explica el profesor Neil Walsh, líder del estudio, recogido por Real Simple. "Si sabés que tenés un plazo encima o una presentación importante por hacer, mantener una botella de agua cerca puede ser un buen hábito con beneficios potenciales para tu salud a largo plazo", aconsejó.

Así fue el estudio

Para el estudio, los investigadores dividieron a adultos jóvenes sanos en dos grupos del mismo tamaño: uno mantuvo una ingesta alta de líquidos y el otro una ingesta baja. "Los participantes mantuvieron sus hábitos habituales de consumo de líquidos durante una semana, mientras se controlaban los niveles de hidratación mediante muestras de sangre y orina", explica el estudio.

Luego, los participantes fueron sometidos al Test de Estrés Social de Trier, muy utilizado para simular el estrés de la vida real mediante una entrevista laboral simulada y una tarea de cálculo mental.

Los resultados

El grupo con baja ingesta de líquidos presentó un aumento significativo del cortisol en la saliva. Así, una hidratación deficiente se relacionó con una respuesta exagerada del cortisol, incluso cuando los participantes afirmaban no sentir sed. Desde el punto de vista neurológico, cuando el cuerpo detecta deshidratación, se desencadena la liberación de vasopresina, una hormona que, además de actuar sobre los riñones, también influye en el centro de respuesta al estrés del cerebro, llamado hipotálamo.

Al llegar al hipotálamo, el agua influye en la liberación de cortisol y ayuda de manera natural a que el cuerpo maneje mejor el estrés.

Cómo saber si estoy deshidratado/a

Una forma simple y efectiva de saber si estás tomando suficiente agua es mirar el inodoro después de orinar. Un color amarillo claro suele indicar que estás bien hidratado, mientras que un amarillo más oscuro puede significar deshidratación.

Es importante que tengas siempre a tu lado una botella de agua durante todo el día, para asegurarte de tomar al menos 2 litros. Esto se debe hacer especialmente en días de calor, cuando aumenta el riesgo de deshidratación.

Si tenés sed, ya es un signo de que estás levemente deshidratado. Por esta razón, los médicos aconsejan tener siempre una botella de agua al lado para asegurarte de beberla antes del primer síntoma de sed.

Cabe destacar que bebida por excelencia para mantenerse hidratado es el agua. Las bebidas azucaradas, como las gaseosas o jugos, así como el alcohol, no solamente no hidratan sino que contribuyen a la deshidratación.