Una gota de sangre, una respuesta clave: el avance histórico que podría transformar el diagnóstico del Alzheimer

Un estudio español confirmó que la detección de una proteína en la sangre puede mejorar notablemente la precisión médica, abriendo la puerta a diagnósticos más tempranos y menos invasivos.

02 de marzo, 2026 | 15.10

La Organización Mundial de la Salud (OMS) proyectó que los casos de demencia podrían pasar de los 57 millones que se registran en la actualidad a 139 millones en el 2050. En este desalentador escenario, el Alzheimer, que representa entre el 60% y el 70% de los diagnósticos, se consolida como uno de los mayores desafíos sanitarios a nivel mundial.

Frente a esta tendencia tan creciente como preocupante, un nuevo estudio científico genera esperanzas. Se trata de un nuevo modo de detectar diagnósticos tempranos, que podría identificar señales de Alzheimer a través de una proteína presente en la sangre. De qué se trata esta innovadora herramienta.

Un biomarcador que podría mejorar considerablemente la precisión de los diagnósticos

Una investigación clínica realizada en España sobre 200 pacientes mayores de 50 años con síntomas cognitivos demostró la eficacia de la proteína p-tau217 como biomarcador en sangre. El trabajo, que fue publicado en Journal of Neurology y liderado por Jordi A. Matías-Guiu, de la Universidad Complutense de Madrid, reveló que la precisión diagnóstica aumentó del 75,5% al 94,5% al incorporar el resultado del análisis.

Además, el estudio mostró que el diagnóstico cambió en uno de cada cuatro pacientes tras sumar la prueba sanguínea. En algunos casos, se descartó Alzheimer donde se presumía su presencia y, en otros, se detectó la enfermedad cuando se atribuían los síntomas al envejecimiento normal. También creció la confianza de los médicos en sus decisiones.

Los nuevos avances científicos en la investigación del Alzheimer

El avance español se suma a una revisión científica publicada en Nature, dirigida por Henrik Zetterberg, de la Universidad de Gothenburg, y Barbara Bendlin, de la Universidad de Wisconsin-Madison. Es un trabajo que respalda el valor de la proteína p-tau217 como indicador clave de los procesos neurodegenerativos asociados al Alzheimer.

Los biomarcadores, según destaca la Fundación Pasqual Maragall, son los que permiten medir cambios biológicos vinculados a enfermedades y tratamientos. En el caso del Alzheimer, facilitan la detección antes de que aparezcan síntomas evidentes y ayudan a monitorear la evolución del paciente.

Diagnosticar la enfermedad mediante una muestra de sangre representa la posibilidad de acceder a métodos menos invasivos y más precisos. De consolidarse en la práctica clínica, podría ser un salto histórico en el tratamiento de enfermedades neurológicas. El diagnóstico mucho más temprano del Alzheimer brindaría las condiciones para acceder a tratamientos más específicos y, por ende, con mejores pronósticos de eficacia.