Enrique Piñeyro, reconocido por su trabajo en gastronomía con el restaurante Anchoíta en Chacarita, ahora suma una nueva sociedad en el sector aéreo: Anchoíta Aviación. La empresa, que se formalizó recientemente pero opera desde 2018, nació con un capital inicial de $10 millones y tiene a Piñeyro como principal socio con un 98% de participación, mientras que Fernando Dubois, designado gerente, posee el 2% restante.
Este emprendimiento se orienta a vuelos humanitarios y operaciones de asistencia, vinculándose con Solidaire para el traslado de refugiados, migrantes y ayuda en zonas de conflicto. Solo en 2024, realizaron 15 vuelos relacionados con la crisis humanitaria en Sudán, demostrando un compromiso social dentro de su actividad aérea.
El restaurante Anchoíta, abierto en noviembre de 2018, se posicionó rápidamente entre los más buscados de Buenos Aires, con una propuesta gastronómica basada en productos argentinos, cocina de estación, charcutería propia y panes elaborados en el lugar. Comer allí para dos personas cuesta entre $65.000 y $80.000 sin bebidas, y puede superar los $120.000 con vino o tragos. Además, el proyecto creció con nuevas unidades como panadería y cava, y recibió una Estrella Verde de la Guía Michelin, un reconocimiento que destaca la sustentabilidad y el trabajo con productores locales.
La aparición de Anchoíta Aviación se da en un contexto de renovación en el mercado aéreo argentino, que tras años sin nuevas compañías, comenzó a mostrar movimiento por la desregulación impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Esta apertura generó oportunidades para empresas que buscan operar en rutas con poca oferta o tarifas elevadas.
Otras firmas que se aterrizaron en el país
Un ejemplo reciente es JOY Airline, una aerolínea argentina que planea iniciar operaciones de cabotaje durante 2025. Liderada por Juan José Maggio, ex presidente de Southern Winds, la compañía prevé comenzar con dos aeronaves Bombardier CRJ-200, cada una con capacidad para 50 pasajeros.
Su primera ruta unirá Aeroparque con Jujuy, bajo un acuerdo con el gobierno provincial que asegura la sostenibilidad económica del tramo, ya que la provincia o municipio compensará la diferencia entre la ocupación real y el piso de rentabilidad que exige la aerolínea para mantener la frecuencia.
La estrategia de JOY Airline no apunta al segmento low cost, sino a pasajeros corporativos y viajeros que necesitan comprar con poca anticipación. Maggio aseguró: “Hoy un pasaje comprado tres días antes puede costar $700.000. Nosotros lo vamos a hacer por la mitad”.
El modelo se basa en aeronaves pequeñas, con costos operativos reducidos y mayor flexibilidad para abrir rutas donde la demanda no justifica aviones más grandes. Según Maggio, “con menos de 40 pasajeros ya puede cubrirse el costo de un vuelo” y destacó que “hay muchísimas rutas que se volaban y hoy no existen más, lo que genera una demanda insatisfecha muy grande”.
En paralelo, otras compañías también se suman a esta tendencia. Humming Airways, por ejemplo, es una línea regional que apunta a conectar ciudades medianas del interior y trayectos sin conexión aérea directa. Fue la primera en despegar tras la desregulación y la habilitación para operar aeronaves con capacidad para 19 pasajeros.
En 2025 concretó la compra de su primer avión propio por alrededor de u$s1,4 millones, luego de operar inicialmente con aeronaves alquiladas, un esquema común en etapas iniciales. Tras la temporada de verano, reordenó su red y sumó destinos en la provincia de Buenos Aires, incluyendo rutas desde Aeroparque hacia Olavarría, Coronel Suárez, Tandil y Tres Arroyos.
Los precios publicados por Humming indican que un vuelo a Villa Gesell parte desde u$s93, mientras que Paraná y Concordia arrancan en u$s115 y u$s135, respectivamente, ofreciendo opciones accesibles para conectar destinos menos atendidos.
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Por último, Domus Airways es otra compañía que obtuvo en el segundo trimestre de 2025 la autorización para operar vuelos de cabotaje e internacionales de pasajeros y carga, tras años de búsqueda desde 2018. Liderada por Damián Toscano, uno de los impulsores de Alas del Sur, la empresa planea operar con aviones Airbus A220-100 configurados para menos de 60 pasajeros, con cabinas business y premium economy, alejándose del modelo low cost.
El plan de Domus es comenzar a volar una vez completados los trámites ante la ANAC para obtener el Certificado de Explotador de Servicios Aéreos. Entre las rutas que presentaron se encuentran destinos estratégicos que podrían ampliar la conectividad aérea nacional e internacional con un servicio diferenciado.
