En los últimos años, el pilates se consolidó como una de las disciplinas más recomendadas para mejorar el bienestar físico. Su popularidad se debe a que ayuda a fortalecer los músculos, mejorar la postura, aumentar la flexibilidad y trabajar el equilibrio, todo con ejercicios de bajo impacto que pueden adaptarse a distintos niveles de condición física.
Por ese motivo, muchas personas mayores de 60 años se interesan por esta práctica, aunque suele surgir una duda frecuente: ¿qué tipo de pilates es el más conveniente y seguro? Entre las opciones más conocidas se encuentran el pilates reformer, el pilates mat (sobre colchoneta) y el pilates en silla. Cada modalidad tiene características diferentes y el nivel de exigencia varía según las necesidades, la movilidad y el estado de salud de cada persona.
¿Qué es mejor para mayores de 60: pilates reformer, mat o en silla?
No existe una única respuesta, ya que la mejor opción dependerá de la condición física, la experiencia previa y la presencia de lesiones o patologías. Sin embargo, en términos generales, el pilates en silla y el pilates reformer suelen considerarse las alternativas más seguras para quienes recién comienzan o presentan limitaciones de movilidad, ya que los equipos brindan mayor estabilidad y permiten controlar mejor los movimientos.
El pilates en silla está especialmente pensado para personas con dificultades para permanecer mucho tiempo de pie o acostadas en el suelo. Los ejercicios se realizan sentados o con apoyo constante, lo que disminuye el riesgo de caídas y reduce la carga sobre las articulaciones. Además, favorece la fuerza, la coordinación y el equilibrio.
Por su parte, el pilates reformer utiliza una máquina con un carro deslizante y resortes que regulan la resistencia. Gracias a ese sistema, los movimientos son fluidos y de bajo impacto, permitiendo fortalecer la musculatura sin ejercer una presión excesiva sobre rodillas, caderas o columna. También facilita adaptar la intensidad de cada ejercicio según las capacidades de la persona.
En cambio, el pilates mat, que se practica sobre una colchoneta utilizando principalmente el peso del propio cuerpo, suele requerir un mayor control del equilibrio, la fuerza del tronco y la movilidad para subir y bajar del piso. Por eso, aunque puede ser una excelente opción para adultos mayores activos y sin limitaciones físicas, generalmente no es la modalidad más recomendable para quienes recién se inician o tienen problemas articulares.
