Miles de argentinos eligen cada verano hacer turismo internacional y viajar a Brasil para disfrutar de sus playas y sus mares templados. En esta línea, Praia do Laranjal, de la ciudad de Pelotas en el sur brasileño, es uno de los destinos costeros más accesibles desde la Argentina para quienes viajan por tierra.
A diferencia de las playas de la Costa Atlántica, este destino está sobre la Lagoa dos Patos, lo que le brinda un perfil de aguas calmas y un ambiente más relajado. Si estás planificando una próxima escapada al país vecino, conocer esta pequeña playita podría ser una gran oportunidad.
Cómo llegar a Praia do Laranjal desde Entre Ríos
El acceso más conveniente desde Argentina se realiza desde Entre Ríos, especialmente desde las ciudades de Gualeguaychú o Colón. El recorrido comienza con el cruce internacional hacia Uruguay por los pasos Gualeguaychú–Fray Bentos o Colón–Paysandú. Una vez en el país vecino, el trayecto continúa por la Ruta 2 y luego por la Ruta 9, en dirección este y sur.
Al llegar a la ciudad fronteriza de Chuy, se cruza a Brasil y se toma la ruta BR-471, que conecta directamente con Pelotas. Praia do Laranjal se encuentra a pocos kilómetros del centro de la ciudad y se accede fácilmente por caminos urbanos.
Saliendo desde Gualeguaychú, el tiempo estimado de viaje ronda entre 9 y 11 horas, dependiendo del tránsito y la velocidad de los trámites en la frontera. Para hacer este trayecto es necesario llevar DNI o pasaporte vigente y el seguro Mercosur obligatorio.
Qué tiene de increíble este destino turístico en Brasil
Praia do Laranjal se caracteriza por su ambiente de bares, costa y espacios recreativos, pero su frutilla del postre son los atardeceres sobre la laguna, que la convierten en una opción ideal para quienes buscan descanso en las vacaciones.
El principal rasgo de este lugar es su calma. El agua es tranquila, sin oleaje ni corrientes fuertes. Caminar por la orilla o pasar largas tardes al aire libre son planes infaltables en una visita a esta playa brasileña. No es un destino de turismo masivo ni de grandes hoteles, sino un balneario que frecuentan mucho los habitantes de Pelotas.
Sobre la costa se despliegan bares, paradores y espacios recreativos para familias, grupos de amigos y vecinos. Como se mencionó, el momento del día más atractivo es el atardecer, para contemplar la caída del sol sobre la laguna: una postal inolvidable y digna de conocer.
Durante el verano hay ferias, propuestas gastronómicas simples y actividades al aire libre. En invierno, en cambio, Laranjal se vuelve aún más silenciosa, ideal para quienes buscan desconectarse.
