Vende sus herramientas porque está por quedar en la calle: el jubilado de 63 años que sanó a cinco perros torturados y no quiere "fallarles"

Guillermo tiene 63 años, vive en un taller de Temperley y este domingo lo desalojan. Sin ingresos estables, comenzó una campaña para no separarse de los animales que rescató y convirtió en su familia.

15 de mayo, 2026 | 12.59

La cruda cuenta regresiva ya empezó para Guillermo Toth y cada minuto que pasa resulta amenazante. Tiene 63 años, es herrero y desde hace un tiempo vive en un taller de Temperley, en el que solía trabajar. En ese mismo lugar construyó refugio para los cinco perros que rescató del abandono y la violencia extrema. Hoy están a punto de desalojarlos.

El próximo domingo Guillermo deberá dejar el lugar, porque la propietaria del taller decidió alquilarlo nuevamente. Sin jubilación, sin ingresos fijos y con  muy pocas posibilidades de conseguir un departamento que acepte animales, el hombre atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida.

“Siempre les prometí que nunca les iba a faltar un techo. No me perdono que les estoy fallando”, contó Guillermo entristecido junto a sus perros, que desde hace años son su compañía diaria y su sostén emocional.

Quedar afuera del sistema

La historia de Guillermo refleja la crisis económica, la pérdida y la resiliencia. Durante años trabajó como herrero y alquiló una vivienda junto a su mamá, a quien cuidó hasta el final de su vida. Tiempo después, la caída del trabajo y las dificultades económicas lo dejaron afuera del sistema.

El herrero terminó instalándose en el taller donde ejercía su oficio y lo que empezó como una solución provisoria se convirtió en hogar. Allí también fueron llegando los perros rescatados, que habían sufrido situaciones graves de maltrato.

Cada uno de ellos carga con una historia difícil: Chloe fue salvada de un hombre que la quemaba con alambres calientes. El pitbull Rosco perdió un ojo  después de una golpiza brutal, y Fiona apareció entre autos, al borde de ser atropellada. Hoy la incertidumbre vuelve a ponerlos en una situación compleja.

Ganar tiempo vendiendo sus herramientas

Frente al inminente desalojo, Guillermo tomó una decisión extrema. Decidió vender sus herramientas de herrería, el oficio que le permitió sobrevivir durante décadas, para reunir algo de dinero que le permita alquilar un lugar y no separarse de sus mascotas.

Pero ni siquiera eso resultó sencillo, ya que con una economía golpeada y con poco movimiento laboral no consiguió compradores. “Está intentando vender su futuro para salvar el presente”, resumieron aquellos que lo acompañan en esta búsqueda desesperada.

Familiares, vecinos y proteccionistas difundieron su pedido urgente de ayuda para conseguir un espacio donde pueda vivir junto a los perros. El objetivo es evitar que el lunes Guillermo y sus animales duerman en la calle.

Quienes deseen colaborar pueden comunicarse directamente con Guillermo Toth al 15-6965-7803. También recibe ayuda económica a través del alias de Mercado Pago: guillermo.toth