Es como viajar al 1800, pero queda a 85 km de CABA: el pueblo de Buenos Aires que parece de otra época

Se trata de un pueblo que conserva su patrimonio arquitectónico con fuerte identidad ferroviaria. Su cercanía con la Ciudad, lo convierte en una opción ideal para una visita de fin de semana.

03 de julio, 2026 | 14.22

A poco más de una hora de viaje desde la Ciudad de Buenos Aires, Capilla del Señor propone algo distinto para quienes buscan desconectarse del ruido urbano sin irse tan lejos. Este paseo es una de esas escapadas por la provincia que mezclan paisajes rurales, construcciones históricas e identidad netamente bonarense.

Este pueblo fue declarado Bien de Interés Histórico Nacional en el año 1994 y se caracteriza por preservar de manera íntegra su casco histórico de estilo colonial y su impronta bien arraigada a los orígenes de la provincia.

Recorrer sus calles adoquinadas es hacer un viaje al pasado. Las fachadas, las construcciones bajas, los antiguos faroles y las veredas angostas conservan la identidad del pueblito que ya se convirtió en ciudad.

La combinación de patrimonio, tranquilidad y paisaje rural explica el por qué se transformó en uno de los destinos preferidos de la provincia.

Un pueblo que preserva su historia

El principal atractivo de Capilla del Señor es su casco urbano, donde las construcciones mantienen el estilo arquitectónico original. Entre los lugares más representativos está la Iglesia Parroquial Nuestra Señora del Rosario, que fue construida durante el siglo XVIII y es considerada como uno de los edificios históricos más importantes de Exaltación. 

También la emblemática Casa Miralejos, inaugurada en 1927 y reconocible por su característica torre-mirador, y numerosas viviendas antiguas que conforman un paisaje muy poco habitual para quienes llegan desde la ciudad.

Muy cerca se encuentra además la ex Estancia La Candelaria, otro de los íconos de la región, que refleja el esplendor de las grandes estancias bonaerenses.

El legado del ferrocarril

Como pasó con muchas de las localidades del interior bonaerense, el desarrollo de Capilla del Señor estuvo vinculado al del ferrocarril. La inauguración de la Estación Capilla, en el año 1886, impulsó el crecimiento económico de la zona y fortaleció la conexión con Buenos Aires. Aún hoy se conservan las antiguas instalaciones ferroviarias, como el tanque de agua y los viejos galpones de acopio.

Además de la riqueza patrimonial, Capilla del Señor invita a los visitantes a disfrutar de múltiples actividades al aire libre. Caminatas sin apuros y una gastronomía basada en recetas tradicionales son sus grandes distintivos. En la localidad hay restaurantes, pulperías y mercados que ofrecen asados, empanadas y embutidos caseros imperdibles.

Los fines de semana también se despliegan ferias de artesanos y de productores regionales, que aportan movimiento y completan la experiencia integral para quienes eligen conocer Capilla del Señor de una escapada.