Amenazas de tiroteos en escuelas: el Pellegrini confirmó pintadas y encendió las alertas

El colegio Carlos Pellegrini y el del club Vélez Sársfield recibieron mensajes intimidatorios que alertaron a toda la comunidad educativa. Desde fines de marzo son varias las escuelas del país que registraron y denunciaron violencia escolar.

15 de abril, 2026 | 21.45

En las últimas semanas varias instituciones educativas del país recibieron amenazas de violencia, sobre todo después del tiroteo que tuvo lugar en la Escuela N°40 Mariano Moreno de la ciudad santafesina de San Cristóbal y en el que fue asesinado un alumno de 13 años por su compañero de 15. La Ciudad de Buenos Aires también se vio afectada por las intimidaciones, por lo que se desplegaron en las últimas horas dispositivos de seguridad y medidas preventivas.

El colegio Carlos Pellegrini y el del club Vélez Sársfield recibieron mensajes intimidatorios que alertaron a toda la comunidad educativa. Al difundirse rápidamente, se activaron los protocolos oficiales para resguardar la integridad de los estudiantes y el personal docente. Todo comenzó con el hallazgo de un grafiti en la institución dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y encendió las alarmas.

Desde el equipo de conducción del Pellegrini expresaron su "absoluto y categórico rechazo" a las manifestaciones en las instalaciones escolares que "promueve discursos de odio, discriminación y amenazas", que también fueron halladas en otras instituciones educativas, y que "infringen" los reglamentos, como así también "atentan directamente contra los valores de respeto, diversidad e inclusión que son el pilar fundamental" de la institución.

El comunicado del Carlos Pellegrini

"La escuela continuará profundizando su trabajo con el compromiso que la caracteriza en torno a una construcción de una sociedad desde el diálogo y la escucha fomentando el respeto entre todos los miembros de la sociedad", explicaron a través de un comunicado. Además, indicaron que tomaron medidas de prevención "en casos similares y conflictos que se suceden cotidianamente a partir de los dispositivos de intervención con los que la escuela cuenta".

Entre las medidas se encuentran los talleres y espacio de trabajo con los estudiantes desde el equipo de las tutorías donde "se abordan de manera constructiva, sin perder de vista el carácter pedagógico de cada acción escolar, este tipo de conductas". En estas actividades el foco está puesto en la convivencia y el ejercicio de la ciudadanía "reforzando contenidos de prevención de violencia y bullying", además de los espacios de escucha activa "para que los estudiantes puedan expresar sus inquietudes en un entorno seguro".

Por otro lado, el Pellegrini aseguró que los graffitis ya fueron documentados y removidos. A su vez, "en casos que ha ameritado la intervención judicial, la escuela como institución ha tomado las acciones y realizado las presentaciones necesarias ante las autoridades correspondientes".

Por último, la institución preuniversitaria invitó a las familias a que se sumen a estas acciones dialogando con sus hijos sobre la gravedad de estos discursos que promueven el odio, la discriminación y las amenazas.

Las amenazas en el Vélez Sársfield

En paralelo, se encontraron amenazas en el baño del Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, ubicado en el barrio de Liniers, que describían un supuesto tiroteo planeado para el jueves 16 de abril, acompañado de un inquietante mensaje: “Vélez apoya el bullying. Esto va a ser una morgue”.

Los estudiantes alertaron a los directivos, quienes de inmediato dieron aviso a la policía y formalizaron la denuncia. La puerta del baño con la inscripción fue retirada para ser peritada, y se solicitó la revisión de las cámaras de seguridad del establecimiento.

Las fuerzas de seguridad, junto con personal del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, realizaron una evaluación integral del edificio escolar. Durante ese proceso, las clases fueron suspendidas hasta que se determinó que la situación estaba bajo control. Posteriormente, la actividad académica se reanudó bajo la supervisión de equipos técnicos y la presencia de agentes policiales en el predio.